NUEVOS TIEMPOS EN LA CASA BLANCA

EEUU pone en el punto de mira a Irán

El asesor de seguridad nacional de Trump lanza una seria advertencia al régimen de Teherán tras su ensayo balístico

Michael Flynn, asesor de Seguridad Nacional de Trump.

Michael Flynn, asesor de Seguridad Nacional de Trump. / AP / CAROLYN KASTER

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Con un tono mucho más beligerante que el que ha imperado en los últimos ocho años, la Administración de Donald Trump ha lanzado su primera advertencia a Irán por el ensayo con un misil balístico que llevó a cabo el pasado fin de semana. En una comparecencia desde la Casa Blanca, el asesor de seguridad nacional del presidente, Michael Flynn, ha condenado las acciones del Gobierno iraní y ha dicho que Teherán “se siente ahora envalentonado” por el rechazo de la Administración Obama a responder a sus “acciones malignas”. Sus palabras se pueden interpretar como una amenaza velada, aunque Flynn no ha especificado las medidas que se pueden estar barajando. “Por el momento, estamos oficialmente poniendo sobre aviso a Irán”.

El comunicado condena la prueba balística del domingo, que según Flynn violó la resolución que la ONU aprobó en el 2015 para prohibir a Teherán las pruebas con armamento capaz de transportar cabezas nucleares, pero también las acciones de sus aliados hutís en Yemen, a los que ha acusado de atacar a barcos saudís y emiratís en el golfo Pérsico. “Con estas y otras actividades similares, Irán sigue amenazando a los amigos y aliados de Estados Unidos en la región”, ha dicho el sucesor de Susan Rice en el cargo de asesor de seguridad nacional. Esta semana Israel pidió a su aliado que se asegurara de que el desafío "no queda sin respuesta". 

"UN ACUERDO MUY MALO"

Durante la pasada campaña electoral, Trump describió el acuerdo nuclear con Irán para reducir sus capacidades nucleares durante una década a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales que pesaban sobre el país como un “acuerdo muy malo”. Pero nunca llegó a dejar claro qué pretendía hacer con él. En unas ocasiones prometió desmantelarlo, pero en otras habló de renegociarlo para extraer más concesiones.

Lo que sí está claro es que varios de sus asesores están obsesionados con Irán, país al que consideran la gran bestia negra de EEUU, por encima de Rusia o Corea del Norte. Al nuevo secretario de Defensa, James Mattis, Obama lo reemplazó al frente del Comando Central de Ejército por su insistencia en atacar a Irán o, como mínimo, endurecer la postura respecto al acuerdo nuclear y las maniobras de la gran potencia chií en Oriente Próximo. En el caso de Flynn, un hombre proclive a las teorías conspiratorias, el 'New York Times' publicó que había llegado a la conclusión de que Irán desempeñó un papel en el ataque contra la legación estadounidense en Bengasi (Libia), una tesis que nadie más parece compartir.

LOS HERMANOS MUSULMANES

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El nuevo secretario de Estado, Rex Tillersonfinalmente confirmado este miércoles por el Senado con 56 votos a favor y 43 en contra (solo cuatro demócratas le han apoyado), ha dicho que su gobierno “reexaminará” el acuerdo nuclear. Al ex consejero delegado de la petrolera Exxon-Mobile le espera un desafío mayúsculo, dados los planes explosivos que maneja su jefe. Además de trasladar a Jerusalén la embajada estadounidense en Israel, una medida a la que se han resistido los últimos presidentes de EEUU a pesar de que lo aprobó en su día el Congreso, también puede estarse planteando designar como una organización terrorista a los Hermanos Musulmanes, el movimiento islamista más extendido en el mundo.

Irán ha negado estos días que el ensayo balístico violara la resolución de la ONU y, en tono desafiante, ha dicho que no permitirá que ningún país se inmiscuya en sus asuntos. La tensión con Washington cotiza al alza desde que Trump incluyera el viernes a Irán en la lista de los siete países de mayoría musulmana a cuyos ciudadanos se prohíbe entrar en EEUU. El Gobierno de Hasán Rohani criticó duramente la decisión y amenazó con tomar medidas recíprocas. Su banco central ha anunciado que dejará de utilizar el dólar como moneda de referencia para sus informes y balances financieros.