RELEVO EN LA CASA BLANCA

Trump y México: primera gran crisis diplomática, primera guerra comercial

Peña Nieto cancela la visita a Washington ante la indignación en su país por el muro y la persecución de inmigrantes

El presidente de EEUU quiere imponer un impuesto del 20% a todas las importaciones mexicanas para pagar el muro

El presidente de México, Enrique Peña Nieto.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto. / EDGARD GARRIDO (REUTERS)

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IDOYA NOAIN / MERCÈ CABANAS / NUEVA YORK / MÉXICO

Lleva solo siete días en la Casa Blanca y Donald Trump ya tiene su primera gran crisis diplomática y la primera guerra comercial declarada. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha anunciado este jueves que no viajará a Washington para mantener la primera reunión de trabajo con el nuevo mandatario de Estados Unidos, que estaba prevista para el próximo martes. Y aunque desde la Casa Blanca han asegurado que los dos mandatarios mantendrán “las líneas de comunicación abiertas” y se buscará “una fecha para agendar algo en el futuro”, las perspectivas son grises. Este mismo jueves, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, ha anunciado que Trump quiere financiar el muro imponiendo un impuesto del 20% en todas las importaciones mexicanas.

La crisis entre dos países que comparten más de 3.000 kilómetros de frontera e importantes relaciones económicas y comerciales, estratégicas, sociales y culturales lleva gestándose año y medio, desde que en julio del 2015 Trump anunció su candidatura insultando a los mexicanos como “criminales, narcotraficantes y violadores”. Se intensificó en campaña, cuando el magnate inmobiliario hizo de la demonización de los inmigrantes, la promesa de la construcción de un muro fronterizo y las críticas al tratado de libre comercio que les vincula ejes centrales de su mensaje y su propuesta. Y aunque se buscó la rehabilitación tanto con un viaje de Trump en septiembre (especialmente controvertido en México) como con conversaciones desde su victoria, las tensiones en escalada han estallado en las últimas 72 horas. La relación bilateral se sitúa en su punto más complicado en décadas y algunos historiadores ven ya en marcha una "guerra de baja intensidad".

FEOS GESTOS Y DIPLOMACIA VIA TUIT

El martes llegaban a Washington altos cargos del Gobierno mexicano para preparar las reuniones y esa misma noche el ocupante de la Casa Blanca anunció en Twitter que el miércoles firmaría medidas para construir el muro. El miércoles estampó su firma en dos órdenes ejecutivas que incluyen la construcción de esa barrera física (que enfrenta serios retos) y el endurecimiento de la persecución de inmigrantes sin papeles en EEUU y las deportaciones. También realizó declaraciones insistiendo en que México costeará el proyecto.

La respuesta inmediata de Peña Nieto fue la de colgar un videomensaje en las redes sociales de condena. “Lamento y repruebo la decisión de EEUU de continuar la construcción de un muro que desde hace años, lejos de unirnos, nos divide”, dijo. “México no cree en los muros. Lo he dicho una y otra vez, México no pagará ningún muro”.

Ese mensaje no indicaba el futuro de la reunión pero en México crecían las presiones para que Peña Nieto cancelara su viaje a Washington. En la madrugada él insistía en consultar al Senado y a los gobernadores y, con una unanimidad inusual, la mayoría de líderes políticos le reclamaban la cancelación  por “dignidad”. 

El desenlace ha llegado el jueves, cuando en otra muestra de la nueva era de diplomacia vía Twitter se ha acabado consumando la ruptura. Trump, en dos mensajes, 280 caracteres, ha criticado Nafta y ha asegurado: “Si México no está dispuesto a pagar por el muro que se necesita tanto, sería mejor cancelar la próxima reunión”.

Unas horas después, poco antes de las 11 de la mañana, aparecía en esa misma red un mensaje del mandatario mexicano. “Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con el @POTUS”.

LA GUERRA COMERCIAL

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En una intervención ante una reunión de republicanos en Filadelfia, Trump ha asegurado que la cancelación ha sido “acordada” entre los dos líderes, una versión de los hechos que no parece ajustarse a la realidad. Pero quizá esta vez las falsedades retóricas del nuevo presidente sean lo de menos. Unas horas después Spicer ha dado detalles de la propuesta de pagar el muro tasando un 20% las importaciones mexicanas, una medida que según sus cuentas puede reportarles 10.000 millones al año pero que afectará no solo a fabricantes y a México sino, potencialmente, al consumidor estadounidense, al que puede trasladarse parte del alza de precios.

La guerra comercial con México se anticipa como la primera, pero no la única. Spicer ha explicado que la tarifa formaría parte de una reforma fiscal más amplia que contempla "tasar importaciones de países con los que hay un déficit comercial", como con el vecino del sur. Ha dicho también que Trump ya está en negociaciones con los republicanos en el Congreso para ponerla en marcha. Siete días solo. Siete días ya.

La mano derecha de Trump ordena callar a la prensa

La Administración de Trump ha tensado un poco más la cuerda en el enfrentamiento que mantiene con los medios de comunicación, sugiriendo que se aproximan días difíciles para la libertad de información. “Los medios deberían estar avergonzados y sentirse humillados y mantener la boca cerrada y escuchar un rato”, ha dicho el estratega jefe de la Casa Blanca, Stephen Bannon, en una entrevista con 'The New York Times'. “Quiero que me cites. Los medios son aquí el partido de la oposición. No entienden este país. Todavía no entienden por qué Donald Trump es el presidente”, ha añadido con un tono muy agresivo. Bannon es un ideólogo y uno de los cabecillas del sector más populista de la Casa Blanca. Antes de sumarse a la campaña de Trump dirigió Breitbart, un portal de extrema derecha. R.M.F.