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El inglés no es lengua oficial en Estados Unidos

Los padres fundadores rechazaron da la oficialidad el inglés por considerar que eso atentaría con los derehcos y libertades de un país en que entonces se hablaban 20 lenguas

RICARDO MIR DE FRANCIA / WASHINGTON

Mensaje con el que se encuentran los internautas que quieren acceder a la versión en español de la web de la Casa Blanca.

Mensaje con el que se encuentran los internautas que quieren acceder a la versión en español de la web de la Casa Blanca.

La polémica generada por la desaparición temporal de la versión en español de la web de la Casa Blanca, que según su nuevo portavoz estaría “en construcción”, ha reabierto el debate sobre el estatus de las distintas lenguas que se hablan en Estados Unidos. Por más sorprendente que parezca, el país que ahora dirige Donald Trump no tiene ninguna lengua oficial, ni si quiera el inglés, llamado aquí inglés americano. A lo largo de las décadas ha habido varios intentos de enmendar esa situación para que todos los documentos oficiales y el desempeño de las agencias gubernamentales se haga exclusivamente en la lengua de Mark Twain, pero nunca han fructificado.

En el ámbito estatal las cosas son diferentes. Treinta y dos de los 50 estados han concedido al inglés estatus oficial. En Hawái, también es oficial el hawaiano, según EnglishOnly, una organización que promueve la oficialidad del inglés. El español, que es el segundo idioma más hablado, con más de 50 millones de hispanoparlantes, solo es oficial en el estado libre asociado de Puerto Rico, aunque otros como Nuevo México traducen también su legislación al idioma de Cervantes y es habitual que las señales en muchas regiones aparezcan en los dos idiomas. 

En los tribunales, los ciudadanos tienen derecho a contar con un traductor a cualquiera que sea su lengua si no dominan el inglés, y en algunos colegios electorales las papeletas están traducidas a idiomas minoritarios como el chino, el español, el vietnamita o el coreano.

En el momento de fundación de EE UU, se hablaban en el país más de una veintena de lenguas como el alemán, el holandés o el francés, además de una larga lista de lenguas indígenas. En 1780, durante la época del Congreso Continental, que sirvió de órgano de gobierno durante la Revolución Americana, John Adams propuso la creación de una Academia oficial para “purificar, desarrollar y dictar el uso” del inglés. Pero su propuesta fue desestimada por ser contraria a la democracia y la libertad individual, según recuerda un informe de la Asociación Americana de Derechos Civiles (ACLU). Con el paso de los años, sin embargo, se aprobaron diversas leyes para restringir el uso de otros idiomas, casi siempre como reacción a la oleada inmigratoria de turno.

DERECHOS INDIVIDUALES

El movimiento para hacer del inglés la lengua oficial se ha revitalizado en las últimas décadas, a pesar de que se utiliza por defecto para redactar las leyes, los tratados o los documentos judiciales. Desde 1981 ha habido 26 intentos para enmendar la Constitución y conceder al inglés un estatus oficial. Entre otras cosas, se ha esgrimido que serviría para ahorrar costes burocráticos y reforzar la identidad nacional del país. Nunca han progresado. A los cambios se oponen desde la Sociedad Lingüística Americana a organizaciones de derechos civiles como la ACLU. Argumentan, entre otras cosas, que podrían vulnerar los derechos individuales de los ciudadanos que no dominan el inglés.