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la carrera al elíseo

Valls anuncia su candidatura a la presidencia de Francia

El primer ministro francés abandona este martes su puesto al frente del Gobierno

El aspirante hace un encendido llamamiento a la reconciliación de la izquierda

Eva Cantón

Valls, durante su discurso anunciando su candidatura a la presidencia de la República francesa, en Evry (sur de París), este lunes.

Valls, durante su discurso anunciando su candidatura a la presidencia de la República francesa, en Evry (sur de París), este lunes. / AFP / LIONEL BONAVENTURE

Cuatro días después de que el presidente de FranciaFrançois Hollanderenunciara a presentarse como candidato a su propia sucesión, el primer ministro, Manuel Valls, ha anunciado que concurrirá a las elecciones presidenciales de la próxima primavera.

Lo ha hecho en el Ayuntamiento de Evry, el feudo situado en la región parisina del que fue alcalde entre el 2001 y el 2011 y en la sala de matrimonios donde él mismo se casó.

“Sí, soy candidato a la presidencia de la República”, ha proclamado ante un atril donde podía leerse el eslogan de su futura campaña: “Hacer ganar todo lo que nos une”. Lo ha hecho también respaldado por un centenar de ciudadanos de diferentes orígenes.

Consciente de que su principal reto será unir a una izquierda fragmentada a la que todos los sondeos desbancan de la carrera presidencial en la segunda vuelta de las elecciones, Valls ha destacado este lunes en numerosas ocasiones que su candidatura será la de la “reconciliación”. 

A las primarias socialistas, organizadas los próximos 22 y 29 de enero, se presentarán otros siete aspirantes, tres de ellos miembros del ala izquierda del partido que ya han expresado sus dudas sobre la capacidad de Valls para unir lo que él mismo calificó en su momento de “dos izquierdas irreconciliables”.

El primer ministro ha admitido que ha tenido en ocasiones palabras “duras” que han generado controversia y ha pedido superar las divisiones de su propia familia política. “Constato la división, pero ¿hasta cuándo vamos a sufrir este espectáculo?”, se  ha preguntado.

"NADA ESTÁ ESCRITO"

Durante su discurso, Valls ha apelado a desmentir a los sondeos. “Nos dicen que la extrema derecha está calificada para la segunda vuelta, pero nada está escrito. Nos dicen que François Fillon ha sido ya elegido presidente de la República, pero nada está escrito. Nuestras vidas valen más que los pronósticos”.  

Con el tono enérgico que le caracteriza, ha dicho que su candidatura es también una “rebelión” ante la idea de que la izquierda sea descalificada en la primera vuelta.  

En este sentido, ha justificado su paso adelante para no revivir el trauma del 2002, cuando el candidato socialista, Lionel Jospin, fue desbancado por el ultranacionalista Jean Marie Le Pen. “La extrema derecha está a las puertas del poder. Su programa nos haría salir de Europa y de la Historia”, ha avisado.

De igual modo ha criticado las “viejas recetas de los años 80” de Fillon, su plan para eliminar medio millón de funcionarios y el retroceso social generalizado que entrañaría, a su juicio, el programa del  candidato de la derecha.

A continuación, Valls ha esbozado su ideario presidencial. Ha defendido un Estado bien gestionado, moderno y eficaz. Ha propuesto refundar el proyecto europeo y colocar a Francia a la altura de un mundo nuevo, sin someterse a los dictados de China, Rusia, EEUU o Turquía. Y ha puesto el acento en la educación, la salud y la lucha contra las desigualdades y en implicar más a los ciudadanos en las tareas de gobierno.

El camino que ahora inicia Valls será tortuoso. No solo porque sus rivales le harán corresponsable del balance del mandato de François Hollande, que dejará un país estancado en lo económico y crispado en lo social, sino porque el ala izquierda del Partido Socialista no olvida las medidas de corte liberal aplicadas por el Ejecutivo.

REMODELACIÓN DEL GOBIERNO

Tras oficializar su candidatura, el primer ministro ha anunciado que dimitirá este martes para proponer su proyecto a los franceses con total libertad.

Hollande se ve así obligado a acometer una remodelación gubernamental. Entre los nombres que se barajan para sustituir a Valls figura el del ministro de Interior, Bernard Cazeneuve, un hombre fiel al presidente. También suenan el actual portavoz del Ejecutivo, Stéphane Le Foll, el ministro de Defensa, Jean Yves Le Drian, y las titulares de Sanidad, Marisol Touraine y Educación, Najat Vallaud-Belkacem.

Valls ya se presentó a las primarias socialistas del 2011, que dieron la victoria a François Hollande y de la que fue eliminado en la primera vuelta con sOlo un 5,63% de los votos.

Ahora su posición parece más conforable. Según un sondeo publicado este domingo en 'Le Journal de Dimanche', el primer ministro nacido en Barcelona hace 54 años es el favorito de los votantes de izquierdas para encabezar el cartel electoral socialista .Valls tiene el apoyo del 67% de los simpatizantes frente al 33% de su principal rival, el ‘rebelde’ ex ministro de Economía Arnaud Montebourg.