Ir a contenido

CUMBRE EN BRUSELAS

May y los líderes de la UE aguantan el pulso por el 'brexit'

La primera ministra británica debuta en el Consejo Europeo reafirmando la salida del Reino Unido y prometiendo ser un socio fiable

"Si quiere un 'brexit' duro, tendrá una negociación dura", avisa el presidente francés, François Hollande

Silvia Martinez

La primera ministra británica, Theresa May, a la salida de Downing Street.

La primera ministra británica, Theresa May, a la salida de Downing Street. / HANNAH MCKAY / REUTERS

Aunque el brexit no estaba en la agenda del Consejo Europeo de este jueves y viernes en Bruselas era inevitable que Theresa May, la primera ministra desde que David Cameron abandonara el número 10 de Downing Street, acaparara buena parte de la atención. La conservadora británica llegaba con un mensaje “constructivo” pero también claro: “Reino Unido deja la Unión Europea pero seguirá teniendo un papel pleno hasta que nos vayamos y seguiremos siendo un socio fuerte y fiable”, defendía. 

Nadie en la UE tiene intención de entrar ahora en la batalla del divorcio –el mantra “no hay negociación sin notificación” sigue grabado a fuego en el vocabulario de todos- pero si Londres quiere guerra ha quedado claro que la tendrá. “Lo digo con firmeza, si Theresa May quiere un brexit duro, la negociación será dura”, advertía el presidente francés, François Hollande, el dirigente europeo que más elevaba el tono ante un proceso que sigue rodeado de muchas incógnitas.

Fiel a su papel de mediador, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, optaba por rebajar el tono. “Algunos medios han descrito su primera reunión en el Consejo Europeo como si se estuviera metiendo en la guarida del león. No es verdad. Es más como un nido de palomas”, ironizaba. “Va a estar absolutamente segura con nosotros y se dará cuenta de que la UE es la mejor compañía del mundo”, añadía bromeando. 

UN CAMINO IRREVERSIBLE

La británica ya ha anunciado su intención de activar el artículo 50 del Tratado -que inicia la cuenta atrás de la desanexión- en marzo de 2017, de hacer del control de la inmigración su prioridad política número uno y de desembarazarse de la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la UE, otro de los pilares básicos en el funcionamiento de la Unión Europea. Pero sus explicaciones durante su estreno en Bruselas se saldaban con pocos detalles y una intervención ante el resto de líderes sin discusión posterior, tal y como quería el presidente Tusk.

“Han decidido abandonar el mercado único y quieren tener un acceso total después de salir de la Unión Europea. Eso sólo puede hacerse mediante la aceptación de las reglas fundamentales de la UE”, recordaba el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz. “Reino Unido ha tenido muchos opt out (excepciones) como socio y ahora quiere muchas cláusulas opt in cuando deje de serlo”, reprochaba el luxemburgués Xavier Bettel.

Los británicos llevan semanas presionando para abrir negociaciones preparatorias antes de activar el artículo 50 del Tratado. Quieren saber de antemano qué futuro les espera, pero el bloque europeo no está dispuesto a ceder ni un milímetro. “No hay discusión ni prenegociación. Hay que esperar a la activación del articulo 50”, zanjaba Tusk. “Son los británicos los que deben decir cómo harán la petición. La primera ministra ha dicho que sería en marzo, así que de momento no es necesario discutir en detalle”, añadía Angela Merkel.

A algunos políticos en Bruselas, como a Martin Schulz, les gustaría  que Londres acelerara el proceso para evitar que la crisis política se enquiste. “Si lanzamos el artículo 50 y tenemos un periodo de negociación de dos años, la ratificación coincidirá con la próxima campaña electoral europea. No es lo más adecuado. Sería bueno que el debate comience lo antes posible, así que hace falta activarlo lo antes posible”, urgía.

CONTROL MIGRATORIO 

Pero si hay algo que los 28 tienen claro es cómo responder a la crisis migratoria, tal y como queda reflejado en las conclusiones pactadas. Los líderes europeos consideran que la respuesta pasa por cerrar las fronteras exteriores y trabajar con los países de origen para reducir al máximo el número de potenciales inmigrantes. Se trata de negociar acuerdos migratorios de forma que a cambio de más ayuda acepten la repatriación de sus nacionales. Bruselas ya está hablando con NigerNigeriaEtiopíaSenegal y Mali y no descarta extender los contactos a otros países como Paquistan o Egipto.

0 Comentarios
cargando