24 sep 2020

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ENFRENTAMIENTO ENTRE LAS GRANDES POTENCIAS

EE UU acusa a Rusia de piratear sus sistemas para influir en las elecciones

Las agencias de inteligencia sostienen que Moscú hackeó a instituciones y partidos políticos

RICARDO MIR DE FRANCIA

Estados Unidos ha acusado formalmente al Gobierno ruso de piratear los sistemas informáticos de varias de sus instituciones y uno de sus partidos políticos para robar información e influir en las elecciones presidenciales de noviembre. La acusación llega después de varios meses de especulaciones, que se abrieron con la publicación de los correos internos del Comité Nacional Demócrata y siguieron con los de figuras con un largo pasado institucional como el exsecretario de Estado, Colin Powell. Por el momento, se desconoce si Washington pretende adoptar algún tipo de represalia, pero sí confirma la creciente hostilidad que preside la relación entre ambas potencias.

“La comunidad de inteligencia de EE UU tiene la certeza de que el Gobierno ruso dirigió las recientes intrusiones en los correos electrónicos de personas e instituciones estadounidenses, incluyendo organizaciones políticas”, dice el comunicado firmado conjuntamente por la Oficina del Director de la Inteligencia Nacional y el Departamento de Seguridad Interna. “Estos hurtos y revelaciones pretenden interferir en el proceso electoral de EE UU”. El texto no nombra explícitamente al presidente Vladimir Putin, pero añade que “solo los funcionarios de rango más elevado podrían haber autorizado estas actividades”.

La revelación de algunos de esos correos, que fueron publicados en las webs de Wikileaks y DC Leaks, generaron episodios embarazos con consecuencias políticas tangibles. La presidenta del Comité Nacional Demócrata, Debbie Wasserman Schultz, tuvo que dimitir en julio después de que se hicieran públicos 20.000 emails donde quedaba claro que la jerarquía demócrata conspiró para favorecer a Hillary Clinton en la carrera de primarias que la enfrentaron al socialdemócrata Bernie Sanders.

Y ahora esta acusación de la Administración Obama también podría tener consecuencias que van más allá de la tensión con Moscú. Durante la campaña presidencial, el candidato republicano Donald Trump ha expresado su admiración por Putin, lo que ha generado alarma en los círculos de poder de Washington, que temen que el multimillonario neoyorkino pueda convertirse en un aliado o en una marioneta de Putin si conquista la Casa Blanca. Durante el debate de vicepresidentes de esta semana, el demócrata Tim Kaine acusó a Trump de tener negocios con el entorno del Kremlin. Todos esos factores hacen que esta acusación formal de la Casa Blanca esté llamada a reavivar la hostilidad contra Rusia en los medios y el Congreso y, por ende, a obligar al candidato republicano a dar explicaciones sobre su entente amatoria con el mandatario ruso.