13 jul 2020

Ir a contenido

Las autoridades de Nueva York prohíben a la fundación de Trump seguir recaudando fondos en el estado

La fiscalía avisa a la organización benéfica del candidato republicanode que viola la ley al no estar registrada

Idoya Noain

El escrutinio sobre la Fundación Trump se intensifica. Este lunes la fiscalía de Nueva York ha hecho pública una notificación que envió el viernes a la entidad benéfica creada por el candidato republicano a la Casa Blanca asegurando que está violando la ley del estado que regula este tipo de organizaciones al no estar registrada e instándole a dejar de pedir contribuciones “inmediatamente”.

La “notificación de violación” salió de la oficina del fiscal Eric Schneiderman un día después de que The Washington Post publicara una información el jueves pasado según la cual la Fundación Trump, que preside el propio magnate no está inscrita en el registro estatal neoyorquino de organizaciones benéficas que recaudan más de 25.000 dólares al año, algo imprescindible para pedir donaciones.

El mensaje de la fiscalía también da a la fundación 15 días para presentar toda la documentación legal que le permitiría solicitar dinero y le insta a presentar auditorías financieras que debería haber facilitado en los años anteriores en que ha estado recaudando dinero sin permiso. En caso de que no se cumplan las indicaciones, la fiscalía advierte de que se considerará “un fraude continuado al pueblo de Nueva York”.

"MOTIVACIONES POLÍTICAS"

La portavoz de Trump, Hope Hicks, ha emitido un comunicado mostrando “mucha preocupación” por las supuestas "motivaciones políticas tras la investigación de Schneiderman”, un demócrata que apoya públicamente a Hillary Clinton y que tiene abierto otro caso contra Trump por el supuesto fraude con el que engañó a quienes hicieron cursos en la llamada Trump University. Hicks ha dicho que, en cualquier caso, la Fundación “pretende cooperar plenamente con la investigación” y también ha anunciado que no habrá más comentarios mientras haya un caso legal abierto.

La medida impulsada desde la fiscalía neoyorquina incrementa el ya intenso escrutinio al que está sometida la Fundación Trump, que no tiene ningún empleado asalariado y en cuyo consejo de dirección aparecen Trump como presidente, tres de sus hijos y un empleado de la Organización Trump. Si ahora se cuestiona si está cumpliendo las reglas, ya antes había otros interrogantes, como si llega a hacer realidad algunas de sus promesas. También hay dudas sobre cuánto dinero ha recibido en los últimos años la entidad, que supuestamente vive exclusivamente de contribuciones desde 2008, el último año en que Trump declaró haber donado dinero de su bolsillo a su organización.

Este año el IRS, la Hacienda estadounidense, ya había multado a Trump por usar su Fundación para donar 25.000 dólares a una organización política que trabajaba para la fiscal general de Florida, Pam Bondi. Aunque la fundación declaró en documentación pública que había donado el dinero a otra organización benéfica de nombre parecido, el dinero era para Bondi, y la ley prohibe que organizaciones benéficas que reciben exenciones fiscales hagan contribuciones políticas. El asunto, además, tenía otro lado más turbio, pues la donación llegó cuando Bondi estudiaba abrir una investigación a la Trump University, que su oficina acabó por no poner en marcha. Tanto Trump como Bondi, no obstante, niegan que la contribución estuviera vinculada a la investigación.