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clima preelectoral en francia

La derecha francesa abre la batalla de las primarias

Arranca oficialmente el duelo entre Sarkozy y Juppé en la carrera hacia el Elíseo

Eva Cantón

Combinación de imágenes de Juppé (izquierda) y Sarkozy.

Combinación de imágenes de Juppé (izquierda) y Sarkozy. / AFP / NICOLAS TUCAT

La primera gran etapa en la carrera hacia el Elíseo de la derecha francesa se ha iniciado este miércoles de manera oficial con siete candidatos en liza y dos favoritos, el expresidente Nicolas Sarkozy y el exprimer ministro Alain Juppé, dos rivales con visiones antagónicas a quienes les une una larga enemistad.

Tras haber certificado que los aspirantes tienen los avales necesarios, las instancias del partido Los Republicanos han dado el pistoletazo de salida a la campaña de las primarias, que se celebrarán en dos vueltas los próximos 20 y 27 de noviembre. En ellas se decidirá el nombre del candidato conservador a la presidencia de la República en las elecciones de mayo del 2017.

Teniendo en cuenta el deplorable estado de salud de la izquierda francesa, consumida por las divisiones internas y sin candidato oficial hasta que François Hollande desvele si opta a la reelección, la derecha se juega mucho en estas primarias porque su ganador tiene muchas posibilidades de convertirse en el próximo presidente francés.

Todos los sondeos auguran que el aspirante conservador se encontrará en la segunda vuelta de las presidenciales cara a cara con la ultraderechista Marine Le Pen, colocando al Partido Socialista ante un escenario similar al del 21 de abril del 2002. En aquella ocasión, para cerrar el paso al presidente del Frente Nacional, Jean Marie Le Pen, la izquierda pidió el voto para el candidato conservador, Jacques Chirac.

La pujanza del partido de Le Pen, que sigue cosechando apoyos al calor de los atentados terroristas y la pésima gestión europea de la crisis de los refugiados, está marcando el paso de la campaña de la derecha y es Nicolas Sarkozy quien más compite con la candidata ultra incorporando a su programa temas clásicos del ideario lepenista.

No es casual, en este sentido, que Sarkozy haya programado una visita a Calais precisamente el día en que arranca la campaña de las primarias para reunirse con los trabajadores del puerto.  

El expresidente promueve una política de mano dura contra la inmigración y es partidario de restringir las condiciones para la reagrupación familiar o modificar el derecho de suelo endureciendo la obtención de la nacionalidad.  

En el terreno de la lucha contra el terrorismo, Sarkozy se aleja paulatinamente del Estado de derecho o denuncia las “argucias jurídicas” que impiden a su juicio medidas como la creación de un campo de internamiento para los sospechosos de terrorismo. Un enfoque que su principal rival en la batalla interna rechaza frontalmente. Alain Juppé no es partidario de crear ningún “Guantánamo a la francesa”.

Otro asunto que les separa diametralmente es la relación con el islam francés. Mientras Sarkozy defiende una identidad francesa de vieja escuela, y ha llegado al paroxismo al declarar que cuando uno es francés sus antepasados son los galos, el alcalde de Burdeos habla de una “identidad feliz” promoviendo una “integración renovada” para los musulmanes franceses.  

DIFERENCIA DE CARÁCTER

Además de sus diferencias programáticas, en la guerra que enfrentará al hiperactivo Sarkozy, de 61 años, y al moderado Juppé, de 71, se enfrentarán también dos hombres con caracteres situados en las antípodas. Enérgico uno, de una notable sangre fría el otro.

Según los sondeos, el exjefe del Estado tiene el apoyo de los militantes del partido mientras que Juppé seduce más a los electores que no militan en Los Republicanos. El resultado de las primarias, abiertas a todo aquel que haya firmado una carta de adhesión a los valores del centroderecha y pagado 2 euros, dependerá en buena medida de la participación.

OTROS CANDIDATOS

Solo una mujer, la joven exministra de Sarkozy Nathalie Kosciusko-Morizet, figura en la lista de candidatos, integrada por el también exministro Bruno Le Maire; el exprimer ministro François Fillon; el anterior presidente del partido Jean François Copé, implicado en un turbio asunto de facturas falsas para financiar la campaña electoral de Sarkozy en el 2012, y el representante del partido cristianodemócrata Fréderic Poisson.

Todos se enfrentarán en cuatro debates televisados. El primero de ellos girará en torno a cuestiones económicas -un ámbito donde las diferencias en la familia liberal son solo de matiz- y de seguridad.

Es en este último asunto donde se verá la fractura de la derecha francesa entre quienes asumen sin complejos un discurso que incorpora los mantras tradicionales del Frente Nacional (islam, inmigración, terrorismo) y los partidarios de una línea moderada que no renuncia al objetivo de la antigua UMP (Unión por un Movimiento Popular) de convertirse en el gran partido del centroderecha francés. Dos visiones encarnadas en el duelo de los dos favoritos.

Calendario para elegir a un líder

Los siete candidatos a las primarias de la derecha francesa para convertirse en el aspirante al Elíseo del partido. Los Republicanos se enfrentarán por primera vez en un debate televisado el próximo 13 de octubre. A finales de noviembre tendrá lugar la elección interna, probablemente en dos vueltas, los días 20 y 27. De ahí saldrá el nombre del cabeza de cartel a las elecciones presidenciales que Francia celebrará el 23 de abril y el 7 de mayo, fecha en la que se conocerá el nuevo jefe del Estado. El actual presidente, el socialista François Hollande, desvelará en diciembre si opta a la reelección y en enero del 2017 será un dividido Partido Socialista quien organice sus propias primarias.