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OBRA CUESTIONADA

Una estatua de Mugabe genera una fuerte polémica en Zimbabue

La obra ha encendido las redes sociales, con risas y burlas de la oposición e indignación por parte de los fieles al dictador

El artista Benhura (a la derecha), posa con el presidente Mugabe y su esposa Grace junto a la polémica estatua.

El artista Benhura (a la derecha), posa con el presidente Mugabe y su esposa Grace junto a la polémica estatua.

Una estatua que representa al presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, es estos días el centro de la polémica en el país africano. A pesar que el mandatario le ha dado su visto bueno, la obra ha provocado un gran debate en las redes sociales, con burlas y risas entre los opositores e indignación entre los fieles al dictador.

El escultor, Dominic Benhura, ha tardado seis meses es crear la estatua, esculpida en piedra y de tres metros de altura, y que ha sido instalada frente al palacio presidencial. En la figura, Mugabe aparece con el rostro serio, vestido con camisa y corbata, con sus características gafas y con el brazo derecho levantado hacia el cielo.

"Robert Mugabe no ha entendido la estatua y se ha hecho insultar" ha escrito en Twitter el opositor Trevor Ncube, propietario del periódico 'Etat Herald', que vive actualmente en Suráfrica. El rotativo ha publicado la foto en la que aparece Benhura, Mugabe y su esposa, Grace,  junto a la escultura. "Si yo fuera el Robert Mugabe el dictacor, habría arrestado a Benhura y hubiera destruido la estatua", ha escrito Ncube.

HUELGAS POR LA CRISIS

El artista se ha defendido de las críticas y ha explicado a la Afp que "normalmente" no esculpe figuras humanas. "Lo he hecho lo mejor que he podido", ha afirmado. "Evidentemente, algunos no se esperaban este resultado. Es nuestro presidente, el número uno y no quise que la estatua fuera aburrida."

Mugabe, por su lado, ha resaltado "el talento" del escultor. "No basta con un simple gracias cuando uno se ve representado así".

La estatua se ha inaugurado en el momento en el que Mugabe, de 92 años y en el poder desde 1980, debe de hacer frente a huelgas y protestas en las calles ante la grave crisis económica que sufre el país por falta de liquidez, retraso en el pago de salarios a los funcionarios y un alto índice de desempleo.