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Corea del Norte exige los focos con su quinto ensayo nuclear

La bomba tiene una fuerza parecida a la lanzada sobre Hiroshima

Pionyang sostiene que se trata de una cabeza nuclear pero los expertos muestran sus dudas

El fuerte terremoto fue de 6.1 grados en la escala abierta de Ritcher.

El fuerte terremoto fue de 6.1 grados en la escala abierta de Ritcher. / AFP / YONHAP

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Adrián Foncillas
Adrián Foncillas

Periodista

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Corea del Norte ha entregado este viernes el último capítulo de su saga atómica con la acostumbrada confusión entre lo veraz y lo verosímil. El quinto ensayo nuclear del régimen estalinista ha registrado más potencia que la bomba lanzada en Hiroshima. Parece claro que Pionyang fabrica bombas cada vez más poderosas y su triunfalista prensa oficial ha asegurado que se trataba de una cabeza nuclear.

Eso legitimaría el miedo global, ahora sí, porque significaría que podría calzarla en un misil e impactar cualquier punto del planeta. Pero su capacidad para miniaturizar una ojiva está mucho menos clara. La carrera armamentista norcoreana está plagada de grandilocuentes afirmaciones sin contrastar, recuerdan los científicos.

El terremoto artificial de 5,3 grados a las 9.00 (hora local) bajo las instalaciones militares de Punggye-ri, detectado por las agencias sísmicas de Japón, Corea del Sur y Estados Unidos en el aniversario de la fundación de la república, dejaba poco espacio a la interpretación. Corea del Norte suele aliñar sus efemérides con algún desmán nuclear.

“Nuestros científicos han practicado una explosión de una nueva cabeza nuclear en un lugar de ensayos en el norte del país”, confirmó poco después la presentadora del telediario ataviada con el traje típico. “Nuestro partido envía felicitaciones a nuestros científicos por el éxito de la prueba”, continuaba. La agencia oficial KCNA sostenía que el país ya puede fabricar “tantas cabezas nucleares como quiera” más pequeñas y ligeras.

Las claves de la noticia

  • 9 DE OCTUBRE 2006  Corea de Norte, tras disparar en julio su primer proyectil balístico intercontinental, efectúa “con éxito” su primera prueba nuclear subterránea. Cinco días después, la ONU aprueba una resolución imponiéndole sanciones comerciales y armamentísticas, pero excluyendo la opción militar.
  • 25 DE MAYO 2009  Pionyang efectúa “con éxito” su segunda prueba nuclear. En junio, el Consejo de Seguridad de la ONU le impone nuevas sanciones, y al año siguiente Corea del Norte anuncia haber conseguido desarrollar tecnología de fusión nuclear.
  • 12 DE FEBRERO 2013  El régimen de Kim Jong-un realiza su tercera prueba nuclear en la base de Punggye-ri (nordeste del país), y el 7 de marzo, amenaza a Estados Unidos con “un ataque nuclear preventivo”. El Consejo de Seguridad aprueba por unanimidad nuevas sanciones.
  • 6 DE ENERO 2016  Corea del Norte realiza su cuarta prueba nuclear y asegura que es la primera realizada con una bomba de nitrógeno, aunque los expertos descartan dicha posibilidad. El 7 de febrero, el régimen norcoreano lleva a cabo el lanzamiento de un cohete espacial con tecnología de misiles intercontinentales ante las quejas de la comunidad internacional.

Será necesario más tiempo para concretar la fuerza de la detonación. Las primeras mediciones apuntan hacia los 10 kilotones. Son tantos como los de la bomba lanzada sobre Hiroshima y el doble de los conseguidos en el último ensayo nuclear norcoreano de enero. Otros científicos opinan que los 5,3 grados del seísmo necesitarían una potencia de entre 20 y 30 kilotones.

RECUPERAR LA ATENCIÓN INTERNACIONAL

El reciente pasotismo global hacia Corea del Norte presagiaba un puñetazo en la mesa. Para el inflamado ego de sus líderes debió ser duro que los líderes mundiales apenas mencionaran el asunto norcoreano en la reciente cumbre del G20 en Hangzhou y que los tres misiles lanzados durante el cónclave fueran relegados a la semiclandestinidad por la prensa internacional. 

La febril actividad misilística norcoreana ha salido de las portadas globales por rutinaria. El ensayo nuclear de esta mañana consiguió al fin devolver la atención al pequeño país del Extremo Oriente.

Las reacciones se sucedieron en Laos, sede de la cumbre de ASEAN (naciones asiáticas). La presidenta surcoreana, Park Geun-hye, ha tildado de “maniaco insensato” al líder del vecino del norte, Kim Jong-un. “Su régimen solo conseguirá más sanciones y aislamiento… sus provocaciones aceleran su camino hacia la autodestrucción”, ha añadido.

Su homólogo estadounidense, Barack Obama, advirtió ya a bordo del Air Force One que el acto traerá “serias consecuencias”. El asunto norcoreano impedirá la calma en sus últimos meses en la Casa Blanca. Shinzo Abe, presidente japonés, calificó de intolerable el ensayo y envió a dos cazas para medir la radiación.

También China condenó la prueba y ya está investigando sus efectos en sus fronteras con Corea del Norte. No hay país más interesado en que Corea del Norte cese sus provocaciones que China. Seúl aceptó meses atrás el despliegue en su territorio del escudo antimisiles estadounidense para abatir los proyectiles norcoreanos a pesar de la oposición de Pekín, temerosa de que también fiscalice sus actividades.

35 MISILES EN CINCO AÑOS

Los retos a la comunidad internacional se han multiplicado con la llegada al poder de Kim Jong-un. Las cuentas del Ministerio de Defensa surcoreano revelan que ha lanzado en sus cinco años de gobierno 35 misiles. Suponen más del doble de los 16 que disparó su progenitor, Kim Jong-il, en sus 18 años en el poder. El ritmo se ha acelerado este año tras la imposición de mayores castigos de la comunidad internacional. El último ensayo epitomiza el fracaso de las sanciones internacionales.

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El régimen ha lanzado en los últimos meses casi una decena de misiles Musudan de medio alcance. Su capacidad de vuelo teórica de entre 2.500 y 4.000 kilómetros basta para impactar en las bases estadounidenses del Pacífico. Los últimos lanzamientos exitosos parecen indicar que Pionyang les ha dotado de cierta fiabilidad después de que varios explotaran en la lanzadera o cayeran al mar tras varios segundos de vuelo gallináceo.

Pero los expertos dudan de que Corea del Norte disponga de la tecnología para miniaturizar la ojiva y calzarla en un misil. Ni siquiera las fotos en las que Kim posaba meses atrás con una presunta ojiva consiguieron limar su escepticismo.