06 jun 2020

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ELECCIONES EN MECKLEMBURGO-POMERANIA

La ultraderecha del AfD logra un nuevo éxito electoral y queda por delante del partido de Merkel en unas elecciones regionales

Alternativa por Alemania se sitúa como principal partido de la oposición a los socialdemócratas, ganadores en Mecklemburgo-Pomerania Occidental

El auge de los populistas islamófobos hunde a todos los partidos políticos y lanza un duro mensaje de protesta a Berlín

Carles Planas Bou

Leif-Erik Holm, en el centro, candidato de AfD en el land de  Mecklemburgo-Pomerania Occidental, celebra los buenos resultados.

Leif-Erik Holm, en el centro, candidato de AfD en el land de  Mecklemburgo-Pomerania Occidental, celebra los buenos resultados. / DANIEL BOCKWOLDT / EFE

La ultraderecha alemana sigue sin aflojar su triunfal avance electoral. El partido islamófobo Alternativa por Alemania (AfD) ha dado la campanada al superar a la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la cancillera Angela Merkel en las elecciones celebradas este domingo en el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. La formación populista ha superado sus mejores previsiones y, según los primeros sondeos a pie de urna, ha obtenido el 21,2% de los votos frente al 19,3% de los conservadores.

Por su lado, el partido socialdemócrata (SPD) ha repetido su triunfo en un estado tradicionalmente izquierdista con el 30,4% de los votos. A pesar de su victoria, la formación liderada por el actual ministro-presidente Erwin Sellering no ha podido evitar el desgaste sufrido por la coalición que gobierna el país y ha sufrido un retroceso del 5,2%. Junto a la caída de la CDU de Merkel, del 3,7%, los resultados evidencian el fuerte impacto social y repercusión electoral que ha tenido la apertura de puertas a los refugiados, tema que ha capitalizado la ultraderecha.

Las elecciones en Mecklemburgo-Pomerania Occidental dibujan un nuevo y curioso mapa político en el que todas las principales formaciones a excepción de AfD han retrocedido. En un lado del espectro electoral, la izquierda (Die Linke) ha pasado del 18,4% al 12,8% de los votos mientras que Los Verdes han caído del 8,7% al 4,7%. Sumados a los socialdemócratas, las fuerzas progresistas han sufrido un duro descenso del 14%. En el otro lado, el fuerte ascenso del populismo ha escenificado un caso de canibalismo en la ultraderecha y ha matado las opciones electorales del Partido Nacionaldemócrata de Alemania (NPD). Así, los neonazis no han repetido el 6% obtenido en 2011 y con tan sólo un 3% de los votos se han quedado fuera del parlamento.

ALEMANIA GIRA A LA DERECHA

El nuevo golpe de efecto de AfD sella con un éxito sin precedentes su entrada por primera vez en el parlamento regional y reafirma su potencial como alternativa de poder a los partidos tradicionalmente hegemónicos en Alemania. En marzo los populistas irrumpieron en el panorama político al obtener unos resultados espectaculares en los comicios de Baden-Württemberg, Renania-Palatinado y Sajonia-Anhalt.

A pesar de que Mecklemburgo-Pomerania Occidental no se ha visto muy afectado por la llegada de los refugiados, la retórica antiimigración de AfD ha calado hondo. “Son muy buenos en la provocación pero no para dirigir un país”, alertó Merkel el sábado.

Este giro a la derecha parece no tener marcha atrás. La última encuesta electoral publicada este domingo así lo indica, asegurando que AfD obtendría un 12% de los votos en las elecciones generales del año que viene. De esa manera, los populistas se situarían como tercera fuerza política a escala nacional y entrarían por primera vez al Bundestag, el parlamento alemán, desde el nacimiento de la formación en 2013.

GOLPE AL FEUDO DE MERKEL

En una irónica coincidencia, los comicios en Mecklemburgo-Pomerania Occidental se han celebrado exactamente un año después que Merkel decidiese abrir la puerta a los refugiados que entonces se encontraban bloqueados en Hungría. Tras 12 meses en los que Alemania ha dado un vuelco, la líder conservadora ha visto como su decisión le ha pasado factura electoralmente y como los populistas han conseguido dar otro golpe sobre la mesa.

A pesar de ser un estado tradicionalmente socialdemócrata, Mecklemburgo-Pomerania Occidental es considerado el feudo de Merkel ya que es el land que vio crecer políticamente a la cancillera y donde tiene su circunscripción electoral. La líder de los conservadores también es diputada en el Bundestag como representante de los distritos de Rügen y Pomerania Occidental. No sin otra dosis de ironía, este nuevo bofetón de la ultraderecha a las intenciones de Merkel llega justo cuando la canciller se encuentra reunida con otros líderes mundiales en la cumbre del G20 en Hangzhou, China.

Así pues, este nuevo golpe electoral constata lo que hace poco más de un año parecía un sueño: Merkel no es intocable. Eso ha hecho que la mujer más poderosa del mundo haya pasado de ser un tótem indispensable para Alemania a ser duramente cuestionada y criticada. Aunque Merkel sigue sin tener una figura a su altura que haga pensar en una alternativa real en la cancillería, el constante desgaste que ha sufrido puede acentuarse hasta las elecciones federales del próximo otoño. Prueba de ello es que aún no ha anunciado si repetirá su candidatura para un cuarto mandato.