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Así son las playas religiosas en Israel

La zona de baño de Nordau, en Tel Aviv, ofrece horarios segregados para mujeres y hombres con el fin de satisfacer las necesidades de los judíos ultraortodoxos

En la localidad de Jaffa, donde vive una comunidad palestina importante, es habitual ver a bañistas de distintos grupos y creencias, vestidos y en bikini

Ana Alba

Una musulmana se baña con el hiyab en la playa en Tel Aviv.

Una musulmana se baña con el hiyab en la playa en Tel Aviv. / BAZ RATNER / REUTERS

Unas niñas de apenas diez años se amontonan en el acceso a Hof Hadatiyim o playa Nordau, en Tel Aviv. Van vestidas con falda azul marino hasta media pantorrilla y camisa azul celeste de manga larga. Llevan flotadores de colores y toallas. Las acompañan dos mujeres ataviadas con faldas hasta los tobillos, camisas anchas y pañuelo en la cabeza.

Ésta es la única playa de Tel Aviv a la cual se accede por una puerta abierta en medio de un muro y que está rodeada por una valla de madera que impide ver a los bañistas desde las playas contiguas. Es jueves y la zona está reservada para mujeres de cualquier religión y comunidad, que también pueden acceder a esta playa en exclusiva los domingos y los martes. Lunes, miércoles y viernes es solo para hombres y el sábado es mixta. 

PISCINAS SEGREGADAS

Unas pocas playas en Israel ofrecen horarios segregados por sexo, algo habitual en muchas piscinas. A estas playas, a menudo se las denomina  "religiosas" porque responden a las necesidades de las comunidades judías ultraortodoxas, a las que pertenece el grupo de niñas que ha entrado en Nordau.

Las pequeñas llegan a la orilla, se quitan las sandalias y se meten vestidas en el agua. Sus acompañantes también. Según los preceptos religiosos que sigue su comunidad, no pueden mostrar su cuerpo. En Nordau pasan desapercibidas porque muchas de las mujeres que se bañan llevan ropa. Unas van totalmente vestidas, otras llevan bañador y camiseta, algunas bikini.

Dos señoras lucen un atuendo especial para remojarse en el mar: el llamado “bañador kosher” (el término kosher se refiere a los productos que cumplen con la ley judía). Es una suerte de burkini, pero con falda o pantalones y falda, especial para judías ortodoxas y ultraortodoxas que deben vestir “de forma modesta”.

MUJERES SECULARES

“Ésta es la única playa de Tel Aviv en la que me puedo bañar, en las demás hay hombres”, explica Yael, una ultraortodoxa de 33 años que disfruta con sus tres hijas una mañana de baños y juegos en el mar. “También hay muchas mujeres en bikini que ni siquiera son religiosas, pero vienen aquí porque se sienten más relajadas, sin mirones que las observen”, afirma Yael.

A unos metros de ella, dos madres de familia en la cuarentena se broncean en bikini, mientras conversan y beben cerveza. “No somos nada religiosas, pero la playa sin hombres es más tranquila y nos evitamos el ruido de los grupos de chicos jóvenes”, apunta una de ellas. Las dos frecuentan el resto de playas de Tel Aviv.

En la orilla, dos jóvenes, Nidal y Amal, una en bikini y la otra con una camiseta de tirantes encima, se mojan los pies. Son hermanas, palestinas, tienen 25 y 21 años y nacieron en el norte de Israel, pero viven en Jaffa, una localidad del municipio de Tel Aviv que antes de la creación del Estado de Israel, en 1948, era mayoritariamente palestina.

VARIEDAD DE PÚBLICO

“Somos musulmanas, pero no nos cubrimos la cabeza, nuestra madre sí lo hace y no va a la playa. Venimos aquí porque podemos ir en bikini tranquilas, no nos sentiríamos cómodas así entre hombres”, cuenta Nidal. “Conocemos a chicas musulmanas que habitualmente llevan hijab (velo islámico) y vienen a esta playa y se bañan destapadas”, señala Amal. Estas hermanas no son las únicas musulmanas que hay en Nordau, al menos se divisan cuatro velos. 

Muchas musulmanas se bañan en otras playas de la zona, especialmente en Jaffa, totalmente vestidas, junto a sus familias. Algunos de sus parientes masculinos nadan con camiseta. Israelíes, palestinos, extranjeros, judíos, musulmanes, cristianos, niños, adultos, jóvenes, mayores, en bikini, vestidos, semi-vestidos. Todos se bañan en el mismo mar y comparten la misma playa. A ninguno parece importarle el atuendo del vecino.