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ELECCIONES EN EEUU

De convenciones y series: de Frank Underwood a Donald Trump

Expertos en comunicación política comparan la campaña del magnate republicano con la ficción de series como 'House of Cards'

MAR GALLARDO

“Creo que muchos demócratas lo toleran todo excepto los republicanos”; “esto es porque muchos republicanos son, simplemente, intolerantes”. Aaron Tveit y Mary Elizabeth Winstead son los protagonistas de la nueva serie política del verano: Braindead. Sus personajes son testigos de la radicalización de sus partidos y la consiguiente tensión (y violencia) que se desata entre ellos.

 “Cuando la gente se va a los extremos, no pueden dialogar ni acordar nada”, decía Michelle King, una de las creadoras de la serie. En Braindead, la causa de esta preocupante radicalización son unos bichos alienígenas que se te meten en la cabeza y te vacían el cerebro. En la realidad no hay que entrar en el territorio de la ciencia ficción para ver cómo la sociedad estadounidense se ha polarizado en los últimos años. El éxito del mensaje antiestablishment de Donald Trump y Bernie Sanders es prueba de ello.

PEW RESEARCH CENTER

Datos del Pew Research Center muestran un descenso de 10 puntos en la última década en el porcentaje de demócratas y republicanos que se encuentran en el medio del espectro ideológico.

LA VOZ DE LOS DELEGADOS

También hay polarización dentro de los partidos. En la convención republicana de esta semana en Cleveland, gran parte de los pesos pesados de la formación se han ausentado, como los Bush, el senador Marco Rubio y el gobernador John Kasich.

Del mismo modo, la tensión entre el bando favorable y contrario a Trump dio uno de los titulares del lunes, cuando la mayoría de los delegados de 11 estados se mostraron de acuerdo con cambiar las reglas de la nominación. Esto habría permitido que los 2.472 delegados eligieran a su candidato favorito sin tener que votar obligados por las primarias.

Último intento, pues, para evitar la nominación del magnate, y una jugada que no sorprenderá al espectador versado en series como House of Cards, que en la última temporada tuvo su dosis de triquiñuelas políticas a la hora de escoger el candidato a la vicepresidencia en la convención, en este caso, demócrata. Allí también, los gritos de la multitud, los “ayes” y los “nays” contados por decibelios, decidieron a favor de una opción, y no otra.

Escena de la votación para escoger el candidato a la vicepresidencia, en la última temporada de ’House of Cards’. / NETFLIX

FICCIÓN Y REALIDAD

“Esta semana hemos visto aspectos que recuerdan mucho a la ficción”, ha comentado a ‘El Periódico’ Diana Rubio, experta en eventos políticos y coordinadora del libro de próxima publicación Política en serie, la ficción que inspira al poder. Pone de ejemplo el “discurso plagiado” de Melania Trump, aunque la surrealista aparición de Ted Cruz en el escenario, quien se negó a apoyar a su contrincante en las primarias, bien podría ser otro.

Realidad y ficción se entrelazan, y es que, como ha dicho Ignacio Martín Granados, politólogo y uno de los autores del libro, para hacer más creíbles y atractivas sus tramas, las series juegan con lo que podría pasar. “Es en estos casos cuando nos encontramos con escenarios que después ocurren de verdad y hacen bueno el dicho de que ‘la realidad supera la ficción’”, añade.

TRUMP Y UNDERWOOD

En una entrevista de Ricardo Mir de Francia, el periodista Mark Singer decía que la crueldad de Trump le acerca a la sociopatía. Cruel y sociópata, dos palabras que muchos utilizarían para describir a Frank Underwood en House of Cards. El primero ahora es republicano y el segundo demócrata, pero la campaña actual de Trump, dice Granados, parece inspirarse en la del personaje que interpreta Kevin Spacey.

Algo similar dice Anna Tous, autora del libro La política en las series de televisión. Entre el cinismo y la utopía, que relaciona la agresividad de algunas de las iniciativas del magnate con las de Underwood. Los asesores de Trump, dice, podrían haberse fijado en técnicas de la serie.

AP / J. SCOTT APPLEWHITE

Donald y Melania Trump, tras el discurso de la esposa del magnate, el lunes en la convención republicana de Cleveland.

La incredulidad y posterior indignación sobre las opciones de Trump a que jugaron sus contrincantes y los medios llegó a plantear una convención abierta al estilo Underwood. Allí, un candidato salido de las artimañas realizadas entre bambalinas podría haber dejado al neoyorquino fuera de la carrera.

Pero esta vez la ficción sí que ha superado a la realidad. El martes Trump consiguió los 1.237 delegados que lo acreditan oficialmente como el candidato republicano a la presidencia de EEUU. Un final bastante cómodo y, sin duda, no tan oscuro.