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Francia estudia prolongar el estado de emergencia hasta enero del 2017

La derecha condiciona su voto en el Parlamento al endurecimiento del arsenal represivo

Hollande no escuchará las propuestas que vulneren el Estado de derecho

Eva Cantón

MIlitares franceses patrullan en Niza.

MIlitares franceses patrullan en Niza. / CLAUDE PARÍS / AP

El Gobierno francés estudia prolongar el estado de emergencia, decretado tras los atentados del 13 de noviembre en París y prorrogado ya en tres ocasiones desde entonces, hasta finales de enero del 2017. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de ley que amplía tres meses un instrumento que da amplias potestades a la policía y permite, entre otras cosas, los arrestos domiciliarios y el análisis del contenido de ordenadores y teléfonos móviles incautados durante los registros administrativos sin orden judicial previa.

Sin embargo, el Ejecutivo está abierto a estudiar la propuesta de la derecha de extender la medida durante seis meses. Un gesto tendente, sin duda, a rebajar la crispación provocada por las duras críticas de la oposición hacia la política antiterrorista del Gobierno tras el atentado de Niza.

Se quiere lograr también el mayor consenso posible en el Parlamento, para evitar más grietas en la unidad nacional dañada en los últimos días. El proyecto de ley será examinado esta noche en la Asamblea nacional y este miércoles en el Senado, dominado por la derecha, y el debate promete ser intenso.

Los diputados de Los Republicanos quieren reforzar el arsenal legislativo antiterrorista e introducir en el estado de emergencia la posibilidad de expulsar a los extranjeros vinculados a redes yihadistas o aumentar los controles a los fichados por radicalización.

Reclaman también crear un delito de “residencia” aplicable a quienes viajen a los feudos terroristas de Siria e Irak y que los delegados del Gobierno puedan prohibir las manifestaciones públicas si no disponen de medios suficientes para garantizar la seguridad.

CENTROS DE RETENCIÓN

El partido de Nicolas Sarkzoy ha condicionado su voto favorable a que se tengan en cuenta sus demandas, argumentando que el estado de emergencia, en su concepción actual, no es eficaz frente a la amenaza terrorista y conviene endurecer las medidas represivas.

Algunas de las propuestas de la oposición, como la que ha hecho Sarkozy de crear centros de retención para franceses directa o indirectamente ligados a organizaciones terroristas, superan las líneas rojas del Estado de derecho y el primer ministro, Manuel Valls, ha dejado claro que no se contemplará nada que se salga del marco constitucional.

“Podemos reforzar determinadas disposiciones cuando la justicia constitucional nos dé la posibilidad, pero no añadiré medidas si no estoy seguro de su eficacia, sobre todo si son contrarias a nuestros principios de libertad y de vida en común”, ha puntualizado François Hollande desde Lisboa, donde estaba de visita oficial.

“Proteger sí, pero buscar disposiciones deliberadamente contrarias a nuestro orden constitucional que nos situarían fuera del mundo democrático, de ninguna manera”, ha avisado el presidente.

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