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El informe de la comisión Chilcot contiene 24 referencias a Aznar

El expresidente del Gobierno español se mostró partidario de la invasión sin resolución de la ONU

EL PERIÓDICO / BARCELONA

Blair, Bush y Aznar, en el aeropuerto de la isla de Terceira, en las Azores, antes de la cumbre donde se decidió la invasión de Irak, el 16 de marzo del 2003.

Blair, Bush y Aznar, en el aeropuerto de la isla de Terceira, en las Azores, antes de la cumbre donde se decidió la invasión de Irak, el 16 de marzo del 2003. / REUTERS / HARRY PAGE

El nombre de José María Aznar -protagonista junto al exprimer ministro británico Tony Blair y el expresidente estadounidense George Bush en la cumbre de las Azores, en la que se decidió la intevención de Irak- aparece citado en 24 ocasiones a lo largo de los 12 volúmenes del informe 'Chilcot'. A través de esas menciones, la comisión no otorga a Aznar un papel protagonista en la toma de decisiones sobre la invasión pero sí queda de manifiesto que apoyó la intervención en todo momento y sus esfuerzos por aparentar que fue legal. El expresidente del Gobierno español jamás se ha disculpado por la guerra de Irak. Buena parte del informe donde se menciona a Aznar se nutre de las opiniones de diplomáticos y embajadores británicos; especialmente del embajador británico en Washington durante la época de la invasión de Irak, Christopher Meyer.

RESOLUCIÓN DE LA ONU

El informe relata algunas de las conversaciones y encuentros que mantuvieron Blair y Aznar en las semanas previas a la guerra. Así, se refiere a una entrevista en Madrid en enero del 2003, casi dos meses antes de la invasión, en la que Blair insistió ante Aznar en la necesidad de una resolución de la ONU que dotara de legalidad internacional  una intervención en Irak. España ocupaba entonces un asiento no permanenente en el Consejo de Seguridad de la ONU y pretendía utilizar su influencia sobre los países latinoamericanos que también se sentaban entonces en el organismo de Naciones Unidas.

El informe da cuenta de que Blair y Aznar "hablaron sobre el impacto que tendría un veto de Naciones Unidas y la necesidad de evitarlo". "En conversación con el primer ministro Aznar, el señor Blair estuvo de acuerdo en que dicha resolución debería estar establecida como muy tarde el 24 de febrero", añade el informe Chilcolt.

Sin embargo, el 11 de marzo del 2003, el expresidente del Gobierno español comunicó a Blair que era mejor no tratar de conseguir la resolución pues no había garantías de éxito de que esta fuera aprobada. Sus gestiones ante los países latinoamericanos habían fracasado.

CUMBRE DE LAS AZORES

El 16 de marzo, en la cumbre de las Azores, Bush Blair y Aznar dieron luz verde a la intervención en Irak sin el amparo de las Naciones Unidas. Pero el informe constata que si Bush decidió retrasar la guerra hasta marzo no fue por esperar a la resolución, sino porque sus militares le pidieron más tiempo. El informe recoge la declaración final de los tres líderes, inspirada en el documento británico 'Una visión de Irak y de los iraquís', en la que dibujan la reconstrucción del país con posterioridad al conflicto. Nada más lejos de la realidad que, a día de hoy, revela un país destrozado por la violencia.

"Trabajaremos para prevenir y reparar el daño producido por el régimen de Sadam Hussein a los recursos naturales y protegerlos como bien para los ciudadanos iraquís", recoge el informe para añadir: "Todos los iraquís deben compartir la prosperidad generada por su economía nacional...". Los líderes se refieren, aunque sin hacer referencia explícita, a la industria petrolera que, plantean, sea gestionada por un grupo de empresas controladas por la ONU.

Solo unos días después de un atentado en el centro de Bagdad que se ha cobrado la vida de más de 280 personas, resulta cuanto menos sorprendente releer las consideraciones en las Azores de Bush, Blair y Aznar, recogidas en el informe: "Ninguna presencia militar debería ser necesaria, será temporal para promover la seguridad y la eliminación de armas de destrucción masiva, la entrega de ayuda humanitaria y la reconstrucción de Irak", recoge el informe. "Nuestro compromiso para dar apoyo a los ciudadanos iraquís será a largo plazo", añade.

ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN

Otra de las referencias a Aznar hace mención a otra reunión que mantuvo con Blair el 27 y 28 de febrero del 2003. En esa cita ambos acordaron poner en marcha una "estrategia de comunicación que mostrara que hacían todo lo posible para evitar la guerra", debido a que las opiniones públicas de sus respectivos países estaban mayoritariamente en contra. El informe deja constancia de que Blair y Aznar hablaron de la determinación de Bush de ir a la guerra en Irak "pasara lo que pasara".El jefe de Gobierno de España llegó a transmitir a su homólogo británico su preocupación por "el exceso de confianza" mostrado por Bush.