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TRIUNFO HISTÓRICO

Los indignados arrebatan a Renzi las alcaldías de Roma y Turín

Virginia Raggi, del Movimiento 5 Estrellas, ha logrado una holgada victoria en la capital italiana, lo que supone un duro revés para el primer ministro italiano

Rossend Domènech

Virginia Raggi en el momento de conocer los sondeos a pie de urna.

Virginia Raggi en el momento de conocer los sondeos a pie de urna. / EFE / ALESSANDRO DI MEO

Los indignados del Movimiento 5 Estrellas (M5E), el partido "contra la casta", ha conseguido la alcaldía de Roma y la de Turín, según los primeros sondeos a pie de urna en la segunda vuelta de las elecciones municipales celebradas este domingo en Italia, en las que estaban llamados a las urnas 8 millones de electores.

De confirmarse estos datos, sería la primera vez que dos mujeres, Virginia Raggi y Chiara Appendino, que forman parte de una partido similar al español Podemos, consiguen administrar la capital de Italia y una de las principales capitales económicas del país. Sin duda, un duro revés para el primer ministro, Matteo Renzi,

Según los sondeos, que ofrecen un margen de error de hasta dos puntos, la abogada Raggi, de 37 años, ha obtenido entre el 64% y el 68% de los votos frente al  32%-36% de Roberto Giachett, el candidato del progresista Partido Democrático (PD), el de Renzi. Una victoria holgada.

En Turín, el progresista saliente, Pietro Fassino, ha perdido la alcaldía en favor de Appendino, según las encuestas, por una diferencia de diez puntos.

“Se trata de una jornada histórica para la política italiana”, ha afirmado Luigi Vicinanza, director del semanario progresista 'Espresso'. “Para el M5S ya no será suficiente protestar, sino que deberán gobernar”, ha advertido, por su lado, varios comentaristas políticos por televisión.

En Milán, las primeras encuestas indican un resultado ajustado entre el candidato del centroizquierda, Giuseppe Sala (49%-53%), y el conservador Stefano Parisi (47%-51%).

REFORMAS POLÉMICAS

En Bolonia, por su lado. el candidato progresista habría vencido sobre el candidato de la Liga del Norte por 10 puntos de diferencia. En Nápoles, el gobierno municipal quedará en manos del actual alcalde, el izquierdista, Luigi De Magistris, que según los sondeos ha obtenido entre el 61% y el 65% de los votos, frente al entre 35% y el 39% de su adversario conservador.

Envalentonado por la victoria, De Magistris ya ha anunciado la creación de un partido nacional que se llamará DEMA, siglas que evocan tanto al partido progresista, cuyos militantes son llamados los demócratas, como el “demà” catalán de cuando la ciudad era obernada por los catalano-aragoneses.

Aunque el voto del electorado italiano es diferente en los comicios locales que los generales, numerosos analistas han subrayado que en esta ocasión no es así y han atribuido al voto de estas municipales una transcendencia nacional, de test a la política de Renzi.

La oposicón rechazan el programa de reformas que el primer ministro lleva adelante, entre ellas la que propone suprimir el Senado, ya que entienden que dotaría de más poder al presidente del Gobierno.  En todo caso, Renzi se jugará su continuidad como jefe del Ejecutivo en el referéndum que ha convocado para octubre en el que someterá a votación la supresión de la Cámara Alta.

Las extrañas alianzas en la política local italiana

La segunda vuelta evidencia la desaparición de los partidos tradicionales y su reaparición en listas independientes. Afecta a mil candidatos a alcaldes de 1.342 municipios, fenómeno que según los sociólogos servirá para soslayar la impopularidad de la casta política.

El resultado es paradójico: en algunos municipios gobernarán juntos los adversarios progresistas e indignados, en otros progresistas y conservadores, en otros aún el centroizquierda y el centroderecha al completo. Algunos serán administrados por indignados y extrema izquierda (SEL) y otros por esta y los centristas del UCD.