Médicos Sin Fronteras: "Un campamento de refugiados en París es sólo una solución de urgencia"

Las asociaciones humanitarias reclaman un cambio en la política nacional de acogida tras la decisión de la alcaldesa de la capital francesa de crear un campo para asilados

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, anuncia la creación del campo de refugiados, en París, el 31 de mayo.

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, anuncia la creación del campo de refugiados, en París, el 31 de mayo. / AFP / MATTHIEU ALEXANDRE

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Anne Hidalgo, la alcaldesa socialista de París, dio este martes la sorpresa al anunciar la próxima apertura en el norte de la capital de un campo de refugiados para albergar a los inmigrantes que se hacinan en condiciones lamentables en parques y estaciones de metro, a quienes la policía desaloja regularmente por razones sanitarias y de seguridad.

Muy crítica con la política de François Hollande, la alcaldesa ha decidido tomar cartas en el asunto sin esperar a que el Gobierno ofrezca una solución al reto del continuo goteo de refugiados. En un plazo máximo de mes y medio se habilitará un espacio suficientemente amplio para instalar en módulos de madera a cientos de personas.

Hidalgo se inspira en la iniciativa Damien Carême, el alcalde ecologista de Grand-Synthte, una localidad próxima a Calais, que abrió el pasado marzo de manera unilateral un campamento con capacidad para 1.500 personas, organizado por Médicos Sin Fronteras y sin la ayuda del Estado que, no obstante, se acaba de hacer cargo de su gestión.

Hacer de París una “ciudad refugio” es una frase que Hidalgo repite a menudo desde hace un año y que ahora empieza a tomar forma, al entender que la situación no es “ni aceptable ni sostenible”.

FRANCIA NO ESTÁ A LA ALTURA

“Europa no está a la altura de la historia, y nuestro país tampoco. Dentro de quince años quiero poder mirarme al espejo y no sentirme culpable por no haber ayudado a personas que corren peligro”, ha dicho la regidora municipal al diario ‘Libération’.

Aunque comparten el diagnóstico y saludan la iniciativa, las asociaciones humanitarias advierten, no obstante, de que habilitar un campamento para refugiados no es más que una solución provisional y que se impone un cambio en la política de acogida.

“Es un avance, pero el campo tiene que ser una solución intermedia”, ha indicado en la emisora France Info el responsable de Inmigración de Médicos Sin Fronteras, André Jincq. A su juicio, no es una solución “real” porque nadie quiere vivir en un campo. “Es una solución de urgencia que va acompañada de una ayuda social y de asesoramiento jurídico”, ha añadido.

Este primer campamento parisino, que seguirá las normas de la ONU, ofertará un alojamiento digno y un servicio de orientación a los exiliados en su periplo administrativo.

Es en este último aspecto donde la propuesta de Hidalgo puede encontrar sus primeras limitaciones, según señala en 'Libération' el director general de France Terre d’Asile, Pierre Henry“En París se pueden llegar a registrar 14.000 peticiones de asilo al año. El ritmo se ha duplicado y, sin un dispositivo coherente a nivel nacional, la iniciativa de Hidalgo se verá rápidamente colapsada”, alerta.

En las últimas semanas se han evacuado varios campamentos improvisados en el norte de París y se ha reubicado a varios miles de inmigrantes, pero en una región con serios problemas de vivienda, no es fácil encontrar alojamientos suficientes para hacer frente a un flujo constante. Se calcula que llegan unos cien refugiados al día y que su número crecerá a medida que se acerque el verano.

EFECTO LLAMADA

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A las dificultades logísticas, se añade también la controversia política. A pesar de haber recibido el inesperado apoyo de algunos miembros de la derecha, el partido de Nicolas Sarkozy es en general hostil a la iniciativa de Hidalgo.

Una de las reacciones más duras ha sido la del diputado de Alpes Marítimos Eric Ciotti, que la ha acusado de provocar un “efecto llamada a la inmigración ilegal”. Otros ven en su propuesta un claro pulso político en el seno de la izquierda. El Frente Nacional, por su parte, ha pedido un referéndum sobre un tema “dramático para la imagen y el futuro” de París.