Guerra en Siria

Hamzeh Khatib: "Reconstruiremos el hospital o abriremos otro nuevo"

El director del centro médico bombardeado por el régimen sirio afirma que continuará su labor a cualquier coste

Daños en el interior del hospital.

Daños en el interior del hospital. / AFP KARAM AL-MASRI (AFP)

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Médico sirio nacido hace 29 años en Arabia Saudí, Hamzeh Khatib habla de una manera tan tranquila que nadie sospecharía que se trata del director del hospital Al Quds, apoyado por Médicos Sin Fronteras y otras organizaciones y que fue bombardeado el jueves en el distrito de Sukkari, en Alepo. El hospital, principal centro de referencia para pediatría en la ciudad, contaba con 34 camas y en él trabajaban 8 médicos y 28 enfermeros. Había sido atacado en dos ocasiones con anterioridad y sufrido numerosos bombardeos en un radio de cien metros a la redonda. Pero ha sido este último ataque el que ha hecho que ha acabado con él. Por motivos de seguridad, Khatib prefiere no dar su nombre real ni que aparezca su fotografía acompañando este texto.

-¿Cómo vivió el bombardeo de su hospital?

-Eran las 21.30 y yo no estaba allí. Tenemos un grupo de Whatsapp en el hospital y una de las enfermeras envió un mensaje de voz diciendo que estábamos siendo atacados, que algunos de los nuestros habían muerto y que había gente herida. Hasta ahora no sabemos cuántas personas han muerto en total. Seis trabajadores del hospital murieron: dos médicos, dos enfermeras, un guarda de seguridad y un empleado de mantenimiento, además de ocho heridos. Pero pegados al hospital hay dos edificios que fueron derruidos por completo por las bombas. Y en cada uno vivían como cinco o seis familias, así que unas 25 o 30 personas cada uno. Ahora se está tratando de recuperar los cuerpos entre los escombros. En cualquier caso, el número de muertos será superior a 50, fijo.

¿Qué sintió al conocer la noticia?

Me quedé muy impactado. Cuando pierdes a alguien... Los seis compañeros que hemos perdido... Mis compañeros del hospital son como mi familia. Les veo más que a mi familia. Nos vemos todo el día, casi todos los días. Es como perder un familiar cercano. Pero perderlo en un momento de lucha, en el que necesitas tener a todos cerca.

¿Quién y por qué bombardeó el hospital?

-Fueron o el presidente de Siria, Bashar Asad o la aviación rusa. No es la primera vez que nuestro hospital ha sido atacado y no es inusual que ataquen hospitales. Asad quiere echarnos de Siria. Por eso ataca escuelas, panaderías, hospitales... No es una coincidencia. Han atacado muchos en toda Siria. Este viernes han bombardeado una clínica en el barrio de Al-Marja. Es una estrategia del régimen para que todo el mundo se vaya. Estoy seguro de que al régimen no le importaría gobernar un país sin gente.

¿Qué impacto tendrá la destrucción de su hospital para la población?

-Antes de la guerra había 13 hospitales, y ahora hay 4 destruidos, con lo cual quedan 9. Pero no son suficientes para tratar al número de heridos y enfermos que hay cada día entre las alrededor de 350.000 personas que viven en Alepo ahora. Nadie se puede hacer una idea del número. Solo el jueves hubo 40 bombardeos en la ciudad. Eso sin contar el resto de la región, ni el resto del país. Me dijeron que ese mismo día, 1.500 heridos sirios llegaron a Turquía en busca de tratamiento. Nosotros tratábamos a unas 150 personas al día.

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-¿En qué situación está Alepo ahora mismo?

-La gente es muy consciente de que el régimen puede atacar donde quiera y cuando quiera. Es aterrador tener la sensación de poder ser atacado en cada segundo de tu vida. Pero como somos gente que cree en la revolución, trataremos de seguir en Alepo. Así que reconstruiremos el hospital o abriremos otro nuevo. Y cuando la gente vea que seguimos ahí, seguirán con nosotros.