PROTESTAS EN FRANCIA

Valls trata de sofocar la protesta juvenil con un plan de inserción laboral

Los sindicatos de estudiantes saludan la respuesta del Gobierno, pero seguirán movilizados contra la reforma

Valls (izquierda) junto a la ministra de Educación, Najat Vallaud-Belkacem, durante su reunión con líderes estudiantiles, en París, este lunes.

Valls (izquierda) junto a la ministra de Educación, Najat Vallaud-Belkacem, durante su reunión con líderes estudiantiles, en París, este lunes. / REUTERS / CHARLES PLATIAU

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Eva Cantón
Eva Cantón

Periodista

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Dos días después de la sexta movilización contra la reforma laboral, el primer ministro francés, Manuel Valls, ha puesto encima de la mesa un amplio paquete de medidas por valor de entre 400 y 500 millones de euros anuales orientadas a facilitar la inserción de los jóvenes en el mercado de trabajo.

Con el plan anunciado este lunes, tras mantener una reunión con representantes de ocho sindicatos estudiantiles, el Ejecutivo intenta sofocar la protesta que provoca el proyecto de ley de la ministra Myriam El Khomri, que ha sacado a la calle a cientos de miles de personas en todo el país.

El Gobierno incorpora al texto buena parte de las propuestas realizadas semanas atrás por los estudiantes, entre ellas ampliar las becas a los diplomados, que seguirán cobrando ayudas durante cuatro meses mientras buscan empleo.

Aumentará la fiscalidad de los contratos temporales para fomentar la contratación indefinida  (propuesta que la patronal ha criticado de inmediato); los aprendices de entre 16 y 20 años estarán mejor pagados; habrá más plazas en los institutos universitarios de tecnología; se garantizará la cobertura médica a los alumnos con problemas familiares y el Estado avalará el alquiler de vivienda a unos 300.000 jóvenes menores de 30 años.

 La UNEF, principal asociación estudiantil, cree que el Gobierno ha dado una respuesta “satisfactoria” a sus demandas pero que no desaparecen todos los desacuerdos sobre una ley que les sigue pareciendo mala.

“Hemos superado una etapa importante”, ha admitido William Martinet, presidente de la Unef, a la salida de la reunión. Pese a los avances, el sindicato apoyará la movilización convocada para el próximo 28 de abril en la que se prevé una participación a la baja de los estudiantes por las vacaciones escolares y la inminencia de los exámenes.

LA LEY NO SE MODIFICARÁ

Por su parte, Manuel Valls ha dicho que las medidas no van destinadas a “apagar” la contestación social sino a “responder a las preocupaciones expresadas” por las organizaciones estudiantiles y que, por tanto, la ley no sufrirá modificaciones.

La reforma suscita el rechazo de dos de las organizaciones sindicales más beligerantes (la Confederación General del Trabajo y Fuerza Obrera) que exigen simple y llanamente su retirada para abrir una concertación social y elaborar un nuevo texto. La precarización laboral y la facilidad en el despido que prevé la ley están en el origen de la contestación.

No obstante, el proyecto ha sido ya ampliamente modificado y del borrador inicial han desaparecido, o se han matizado, los aspectos más polémicos, como los baremos para fijar las indemnizaciones por despido, los motivos que podrán alegar las empresas para proceder a despidos colectivos o el peso sindical en la negociación laboral.

PERIPLO PARLAMENTARIO

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La ley ha iniciado su periplo parlamentario en la comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea Nacional con cerca de mil enmiendas y el Gobierno confía en haber aplacado la ira de los diputados socialistas ‘rebeldes’, que se opusieron a la primera versión de la reforma por considerarla en las antipodas de los valores de la izquierda.

A un año de las elecciones presidenciales, el Elíseo ve urgente reconciliar a François Hollande con los jóvenes, un electorado que le dio su confianza hace cuatro años y se siente ahora traicionado por la gestión del presidente socialista.“Este Gobierno escucha”, ha dicho Valls a los representantes estudiantiles.

#Nuit Debout no se rinde

Sin incidentes y en calma, la Policía desalojó a primera hora de este lunes la plaza de la República de París donde desde el pasado 31 de marzo se dan cita cada tarde cientos de indignados para buscar una forma alternativa de hacer política. Con los agentes llegaron los servicios de limpieza y las camionetas que se llevaron los tenderetes en torno a los cuales se celebran asambleas y debates. Sin embargo, el movimiento bautizado como ‘Nuit Debout’ no se rinde y ha vuelto a solicitar un nuevo permiso para ocupar la explanada e iniciar la duodécima noche en pie. El primer secretario del Partido Socialista, Jean-Christophe Cambadélis, ha hecho sólo una advertencia: “Se puede dialogar y debatir, pero si se vuelve violento no se puede tolerar”, ha dicho en alusión a los incidentes protagonizados por un grupo que quiso manifestarse ante el domicilio de Manuel Valls.