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Jagger en La Habana: "El tiempo todo lo cambia"

El concierto de los Rolling Stones levanta una enorme expectación entre los cubanos

La actuación es al aire libre y gratuita y se espera entre 300.000 y 500.000 personas

IDOYA NOAIN / LA HABANA (ENVIADA ESPECIAL)

Los Rolling Stones a su llegada a La Habana. / EFE/ALEJANDRO ERNESTO

Los Rolling Stones a su llegada a La Habana.
Entrevista a cuatro cubanos a propósito del primer concierto de Rolling Stones en La Habana.

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Es difícil decir quién está más exultante  en La Habana, si los Rolling Stones o los cientos de miles de cubanos que se preparan para asistir este viernes por la noche en la Ciudad Deportiva al Concierto por la amistad que la banda británica ofrece de forma gratuita. Sea como sea, unos y otros saben que es un momento único en Cuba, cargado de simbolismo e impacto no solo musical sino también social y político, un acontecimiento tras el que muchos, aunque no todos, sienten el latido de aires nuevos en Cuba.

“El tiempo todo lo cambia”, decía el propio Mick Jagger el jueves por la tarde nada más aterrizar en el aeropuerto osé Martí, adonde la formación británica llegó en un vuelo privado de Miami Air y donde fueron recibidos por una delegación del Ministerio de Cultura cubano y por el embajador británico en la isla, Tim Cole, que luego les ofreció una recepción en la sede diplomática.

Los puros, la salsa y las prohibiciones

La presencia de sus satánicas majestades en Cuba es mucho más que “puros y salsa”, las dos cosas que Jagger está deseando disfrutar. Y el cantante dijo que “se siente histórico estar aquí porque no han tenido macroconciertos antes. Hace cinco o diez años habría sido imposible. Obviamente algo ha cambiado en los últimos años”. Entonces le interrumpió un Keith Richards pletórico que encuentra razones para la expectación y la euforia, suya y de los cubanos. “Es lo que pasa cuando prohibes cosas”, decía.

“Por problemas x hemos estado ajenos a muchas cosas”, constata este viernes Raúl Verdecia, Ruly, un joven de 24 años que es guitarrista en una banda llamada Diván y que estos días está trabajando en el festival Habana World Music. Por su trabajo -,bienvenido de costumbre pero hoy "maldito"- él se perderá el concierto pero sabe que la visita de los Rolling “es por lo menos un principio para un intercambio entre músicos cubanos y estadounidenses” y algo más: “el principio de muchas cosas”.

"No estamos acostumbrados"

En la Ciudad Deportiva se esperan entre 300.000 y medio millón de espectadores al aire libre.  “Es un acontecimiento”, explica Pepe, un hombre de 53 años que se gana la vida como uno de los cuentapropistas del incipiente sector privado haciendo trabajos de albañilería, fontanería y pintura. “Me gusta el rock y me gusta la buena música pero iría aunque solo fuera por ver las luces, las pantallas, el escenario... No estamos acostumbrados a este tipo de conciertos, con esa tecnología. Necesitamos que vengan más músicos extranjeros”.

Los Rolling quieren ofrecer al pueblo cubano “un gran espectáculo, algo nuevo y emocionante” en palabras de Jagger. Para ello han preparado un concierto distinto a los de la reciente gira Olé por Latinoamérica, con un escenario especialmente diseñado para la ocasión y un nuevo sistema de audio. Han invitado también a un coro local, Entrevoces, a acompañarles cuando interpreten 'You can’t always get what you want' y habían  pedido a los cubanos que votasen en internet para elegir entre cuatro canciones una para incluir en su repertorio . 

En la lista de esas canciones para elegir ('You got me rocking', 'Get Off my cloud', 'She’s so cold' y 'All down the line') no está (I can’t get no) Satisfaction, pero no hace falta. La satisfacción está garantizada  en La Habana.