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13 años después de la foto de las Azores, ni Aznar, ni Bush ni Blair se arrepienten

"Estamos en el lugar adecuado con la compañía adecuada", dijo el entonces presidente español para justificar la participación española en la guerra de Irak

EVA CANTÓN

Tony Blair, George Bush y José María Aznar, en la cumbre de las Azores, celebrada en marzo del 2003.

Tony Blair, George Bush y José María Aznar, en la cumbre de las Azores, celebrada en marzo del 2003. / REUTERS / SERGIO PÉREZ

Convencido de que a España le convenía aliarse con Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo, en marzo del 2003 José María Aznar participó activamente en los preparativos que culminaron en la isla de Terceira con el ultimátum lanzado al régimen de Sadam Hussein.

La foto de las Azores de la que se cumplen 13 años fue el preludio de un ataque iniciado cuatro días después bajo el pretexto de la existencia de unas armas de destrucción masiva inexistentes y sin el aval de Naciones Unidas. Una guerra que fracturó profundamente a la Unión Europea y generó la protesta de miles de ciudadanos.

Los sonrientes protagonistas de la imagen tomada en la base luso-norteamericana de Lajes no han mostrado en este tiempo grandes remordimientos por una aventura bélica de consecuencias desastrosas que contribuyó a avivar precisamente lo que se quiso combatir.

Sólo el primer ministro británico, Tony Blair, esbozó un ligero ‘mea culpa’ cuando en octubre del 2015 admitió el dolor causado por la invasión de Irak y pidió perdón por los errores cometidos después de haber defendido en el 2010 que la guerra había hecho el mundo más seguro. Unos errores que atribuyó a los servicios de inteligencia. Un lamento que llegó demasiado tarde.

«No puedo decir lo que siento con palabras. Solo espero rescatar algo de la tragedia de la muerte en las acciones de una vida, mi vida, que aún continúa», relató en su libro de memorias ‘The Journey'. El expremier laborista reconoció, además, un vínculo entre la guerra de Irak y el ascenso del Estado Islámico.

Mientras, George W. Bush siguió insistiendo en que iniciar la guerra de Irak «fue la decisión correcta» y aunque en varias ocasiones ha expresado algún lamento, no ha pedido perdón, limitándose a reconocer “errores estratégicos”. «Hay cosas que hicimos mal en Irak –dijo– pero la causa es eternamente justa»

"ESPAÑA SALIÓ GANANDO".

Fiel a su estilo, José María Aznar, que quiso «sacar a España del rincón de la historia» alineándose con Estados Unidos cree todavía hoy que España ha salido ganando al apoyar a Bush. Lo sostuvo en una carta fechada el 12 de agosto del 2015 que el actual jefe de la diplomacia española, José Manuel García-Margallo, incluye en su libro ‘Todos los cielos conducen a España. Cartas desde un avión' (Planeta).

«Internamente, en la dialéctica política española, el resultado fue un recrudecimiento de los ataques de la izquierda al Gobierno. Sin embargo, en términos de influencia y de apoyo internacional a nuestros objetivos, España salió ganando. Y no solo España», señaló.

Hasta la fecha, lo único que ha admitido Aznar es que las famosas armas de destrucción masiva que desencadenaron el ataque nunca existieron, un reconocimiento que hizo en el 2007, dos años después de que EEUU se rindiera a la evidencia. «Tengo el problema de no haber sido tan listo de saberlo antes», dijo con sarcasmo.

 “A España le conviene el esfuerzo internacional en la lucha contra el terrorismo; le conviene estar junto a las naciones que quieren promover activamente la defensa de los principios que nos permiten vivir en libertad y democracia; le conviene que la comunidad internacional no se paralice cuando llega el momento de tomar decisiones ineludibles" defendió Aznar en el Congreso de los Diputados un martes 18 de marzo del 2003 antes de concluir: "Estamos en el lugar adecuado con la compañía adecuada".

La foto de las Azores dio la vuelta al mundo. Muchos todavía se refieren a ella como "la imagen de la vergüenza".