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AVANCE DE LA ULTRADERECHA EN EUROPA

El discurso xenófobo gana las elecciones legislativas en Eslovaquia

Los socialdemócratas se imponen con una retórica contra la inmigración y los nazis irrumpen en el Parlamento

La atomización de la Cámara complicará la formación de un Gobierno de consenso

Carles Planas Bou

El primer ministro eslovaco Robert Fico.

El primer ministro eslovaco Robert Fico. / REUTERS / DAVID W. CERNY

Europa sigue apostando por el populismo antiinmigración. Eslvaquia celebró el sábado elecciones parlamentarias y los socialdemócratas, con un duro discurso xenófobo, volvieron a ganar. Aún así perdieron la mayoría absoluta lograda en los comicios del 2012 por culpa del auge de la ultraderecha. El primer ministro saliente Robert Fico obtuvo el 28,3% de los votos y 49 escaños. Eso forzará a Dirección-Socialdemocracia (Smer-SD), el partido hegemónico, a buscar apoyo externo para formar una coalición.

Las elecciones, cuyos resultados se han dado a conocer durante la mañana de domingo, han dibujado un Parlamento marcadamente nacionalista y crítico con la llegada de los refugiados. La pérdida de votos de los socialdemócratas, que en 2012 obtuvieron 83 escaños con el 44,4% de las papeletas, ha dado alas a otros partidos. De esa manera, le siguen los liberales del SaS con 21 escaños (12,09%) y los conservadores de OLANO-NOVA con 19 (11,02%).

El impacto más fuerte de estos comicios se ha vislumbrado en la cuarta y quinta posición. Después de quedar fuera del Parlamento en 2012 la vieja ultraderecha del SNS ha regresado con fuerza y ha obtenido 15 diputados (8,64%). Eso hace que sea uno de los posibles aliados del Smer-SD para formar coalición de gobierno. Entre 2006 y 2010 los socialdemócratas ya gobernaron de la mano de estos nacionalistas.

AUGE NEONAZI

Pero sin duda alguna la gran sorpresa de estos comicios los ha protagonizado la ultraderecha más beligerante. Los nacionalistas del Partido Popular Nuestra Eslovaquia (LSNS) han entrado por primera vez al Parlamento con 14 escaños. “Es un gran terremoto”, aseguró Igor Matovic, líder de los conservadores de OLANO-NOVA. No es para menos teniendo en cuenta que esta formación de extrema-derecha nació de un grupo neonazi que posteriormente fue ilegalizado.

Las consignas racistas e islamófobas de LSNS han tenido un fuerte impacto electoral y su campaña ha hecho virar la agenda política de Eslovaquia hacia la derecha. El endurecimiento de la retórica de los socialdemócratas contra los refugiados es ya una pequeña victoria de esta formación liderada por Marian Kotleba, gobernador de la región de Banska Bystrica. Durante los últimos meses el partido se ha manifestado por todo el país contra la acogida de inmigrantes bajo el lema “Eslovaquia no es África”.

DUREZA CONTRA LOS REFUGIADOS

La atomización del Parlamento y el debilitamiento de los socialdemócratas complica la formación de un nuevo Gobierno. El partido gobernante tendrá que buscar al menos a dos o tres socios para obtener un liderazgo estable, algo que puede prorrogarse durante semanas y meses.

Sea del color que sea el próximo Ejecutivo tendrá entre sus prioridades el rechazo a la acogida de refugiados, un problema que no ha impactado de lleno en el país. Aún así, la posición de Fico es inamovible. “Nos llegan a Europa miles de terroristas y combatientes del Estado Islámico. No quiero resolver el problema de los musulmanes en Eslovaquia, sino que hay que pararlos en la frontera exterior de Europa”, sentenció el último día de campaña.

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