19 feb 2020

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Guantánamo tendrá por primera vez menos de 100 presos

EE UU traslada a Omán a una decena de yemenís que llevaban más de una década encerrados

Ricardo Mir de Francia

Detenidos de Guantánamo rezan en direcció a La Meca.

Detenidos de Guantánamo rezan en direcció a La Meca. / AP / BRENNAN LINSLEY

Por primera vez desde el 16 de enero de 2002, apenas dos semanas después de abrir sus puertas, el centro de detención de Guantánamo tendrá menos de un centenar de presos.

Diez internos yemenís fueron transferidos el miércoles a Omán, el sultanato del Golfo Pérsico, después de pasar cerca de 14 años entre rejas sin haber sido procesados ni acusados formalmente de nada. Nunca antes la Administración Obama había puesto en libertad a tantos detenidos de una sola tacada.

En el penal cubano quedan ahora 93 presos, de los cuales 34 cuentan desde hace el 2009 con la autorización de las agencias de seguridad estadounidenses para que puedan ser transferidos a terceros países.

La intención del Gobierno estadounidense es encontrarles acomodo en los próximos meses. “Para este verano, esperamos estar en una posición para vaciar Guantánamo de todos los detenidos cuya transferencia ha sido aprobada”, ha afirmado este jueves Lee Wolosky, el funcionario del Departamento de Estado encargado de negociar las transferencias.

El año ha empezado a un ritmo prometedor. Catorce detenidos han sido puestos en libertad, y la Casa Blanca insiste en cumplir con la promesa lanzada por el presidente en su primer discurso del Estado de la Unión hace ahora siete años.

Esta misma semana, su jefe de gabinete, Dennis McDonnough, aseguró que Obama “siente la obligación hacia su sucesor de cerrarla y por ese motivo vamos a hacerlo”. Pero si alguien buscaba pistas en cómo pretenden circunvalar las trabas que impone el Congreso, Obama no ofreció ninguna en su último discurso del Estado de la Unión del pasado martes.

Guantánamo “es caro, innecesario y solo sirve como panfleto de reclutamiento para nuestros enemigos”, se limitó a decir.

TERCEROS PAÍSES

Idealmente a su Administración le gustaría enviar a los presos que no cuentan con autorización para ser transferidos a terceros países, a pesar de que la gran mayoría no han sido juzgados ni acusados de nada, a prisiones de máxima seguridad en Estados Unidos.

El Congreso ha prohibido la utilización de fondos federales para que pueda hacerlo y los gobernadores de los estados que suenan para acogerlos se oponen abiertamente.

Ante esos impedimentos legales, Obama podría actuar por decreto, como le han recomendado algunos abogados que trabajaron para su Administración, pero hasta el momento se ha resistido a tomar la decisión.