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CENSURA EN CHINA

Pekín expulsa a una periodista francesa por un artículo crítico con la política antiterrorista

El Gobierno chino acusó a Ursula Gauthier de "alentar" el terrorismo con su reportaje sobre la represión contra la etnia uigur en Xinjiang

Adrián Foncillas

Ursula Gauthier, reportera de LObs, en su despacho en Pekín, este sábado.

Ursula Gauthier, reportera de LObs, en su despacho en Pekín, este sábado. / AP / MARK SCHIEFELBEIN

Una periodista francesa dejará China por un artículo que no ha gustado al Gobierno. Pekín no ha renovado las credenciales de prensa a Ursula Gauthier, lo que en la práctica supone su expulsión del país. Los desencuentros entre la prensa extranjera y el Gobierno por artículos que entiende como hostiles no son raros pero suelen solventarse con lo que el gremio conoce como invitaciones a “tomar el té”: citaciones en el Ministerio de Exteriores para leer la cartilla en privado al periodista con alguna amenaza más o menos velada. La expulsión sí es rara. Pekín no echaba a nadie desde que en el 2012 tampoco renovó las credenciales de Melissa Chan, de la cadena Al Jazira, por unos artículos sobre prisiones secretas.

Gauthier había pisado los dos grandes callos de Pekín: la tensión étnica y el terrorismo. Y lo hizo, además, en un momento especialmente sensible: después de los atentados yihadistas de París, cuando el Gobierno pedía la solidaridad global contra el terrorismo uigur que la azota, también de raíz islamista.

La veterana periodista, con seis años de ejercicio en Pekín, había atraído la ira nacionalista desde que su artículo fuera publicado el 18 de noviembre en el semanario 'L’Obs'. Los diarios 'Global Times' y 'China Daily', bajo el paraguas del partido, la habían acusado de “doble rasero” en la lucha contra el terrorismo y exigido sus disculpas en furibundos editoriales. La red hirvió de insultos y de amenazas y fueron publicadas su fotografía y dirección. El Ministerio de Exteriores acusó a Gauthier de “herir los sentimientos del pueblo chino”, se reunió en tres ocasiones con ella y le exigió una rectificación.

NO APTA

“Querían una disculpa pública por cosas que no he escrito, me acusan de cosas que no he escrito”, ha explicado Gauthier a la agencia AP. El Ministerio de Exteriores ha zanjado el asunto este sábado con un comunicado en el que asegura que ya “no es apta” para ejercer el periodismo en China por haber “alentado” el terrorismo.

"China siempre ha protegido los derechos legales de los medios extranjeros y los corresponsales extranjeros para informar dentro del país, pero China no tolera la libertad para fomentar el terrorismo", asegura el comunicado.

TERRORISMO GLOBAL

En el artículo en cuestión, Gauthier veía intereses espurios en la solidaridad que reclamaba China contra el terrorismo global y la acusaba de buscar el salvoconducto para aumentar la represión contra la etnia uigur que habita en la provincia de Xinjiang. También aseguraba que el ataque de terroristas uigures a una mina que dejó una cincuentena de muertos no tenía “nada en común” con el atentado yihadista de París y que solo se trataba de una “explosión de ira local” estimulada por la “venganza tras un abuso, una injusticia o una expropiación”.

China ha mostrado su sorpresa por no disfrutar de la ola de solidaridad que provocan los atentados islamistas en cualquier otra parte del mundo. Las informaciones de medios occidentales sobre ataques uigures suelen incidir en el contexto de represión previo y acusar a Pekín de exagerar la amenaza terrorista.

DISCURSO OFICIAL

Las peticiones de evitar el “doble rasero” han sido constantes en el discurso oficial. El artículo de Gauthier, pues, acumulaba todos los ingredientes para irritar al Gobierno y a parte de la población. Cientos de chinos han muerto en atentados terroristas en el último año.

La embajada francesa en Pekín y el Club de Corresponsales Extranjeros en China han denunciado el caso y mostrado su preocupación por sus consecuencias en la libertad de expresión de los profesionales.

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