25 sep 2020

Ir a contenido

LA LUCHA ANTITERRORISTA

¿Por qué los gobiernos lo llaman Daesh y no Estado Islámico o ISIS?

Los dirigentes mundiales apuestan por emplear el acrónimo árabe por tener un significado despectivo con los yihadistas

RAFA JULVE / BARCELONA

Manifestación a favor del Estado Islámico en Mosul (Irak).

Manifestación a favor del Estado Islámico en Mosul (Irak). / AP / STR

¿Por qué de un tiempo a esta parte los dirigentes mundiales han optado por llamar Daesh al Estado Islámico? El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, lo ha explicado sucintamente este lunes durante su intervención en el Círculo Ecuestre de Barcelona. Daesh es el acrónimo en árabe de ISIS (Estado Islámico de Irak y Siria, en sus siglas inglesas), "pero tiene una connotación más negativa" y por eso contribuye a desprestigiar a los yihadistas, especialmente en las redes sociales 'on line', que se han convertido en su principal foco de captación.

Según el ministro, el 80% de los nuevos adeptos que logran los terroristas lo hacen a través de estas plataformas de internet, por lo que emplear la palabra 'Daesh' y no 'Estado Islámico' es otra arma para disuadir a los que flirtean con su causa. "La batalla de las palabras también es importante", ha subrayado Fernández Díaz.

JUEGO DE PALABRAS

En concreto, Daesh es el acrónimo de al-Dawla al-Islamiya al-Iraq al-Sham (Estado Islámico de Irak y Levante, ISIL, otra de sus denominaciones). Sin embargo, en árabe puede dar pie a un juego de palabras que lleve a otras interpretaciones, como "algo que pisotear" o "persona intolerante que impone su punto de vista". Además, la pronunciación del vocablo 'daesh' en francés es similar a 'déche', que significa miseria, y a 'tache' se refiere a mancha.

Por esa o por la primera razón, lo cierto es que el primer ministro François Hollande ha optado en las últimas semanas por desterrar el término Estado Islámico y en sus intervenciones públicas siempre se ha referido a los terroristas como miembros de Daesh. También el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, ha empezado a emplear con mayor frecuencia esa expresión. Porque ya lo ha remarcado el ministro español del Interior, "la batalla de las palabras también es importante".