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LA YIHAD GLOBAL

Estado Islámico: miles de millones para la yihad

El ISIS está considerado el grupo de combatientes más rico del mundo gracias a la venta de petróleo, el cobro de tasas y la extorsión

Ana Alba

Soldados del Estado Islámico desfilan con banderas y coches Toyota por las calles de Raqqa, en Siria, el pasado mes de junio.

Soldados del Estado Islámico desfilan con banderas y coches Toyota por las calles de Raqqa, en Siria, el pasado mes de junio. / REUTERS

La revista Forbes sitúa al grupo yihadista Estado Islámico (EI) a la cabeza de la lista de “organizaciones terroristas más ricas del mundo” con unos ingresos anuales de 2.000 millones de dólares. Otras fuentes le atribuyen 3.000 millones, pero saber cuánto acaudala es casi imposible.

“El EI se distingue de otros grupos armados porque ha instituido una administración y un Gobierno estables en los territorios que controla y esto le da más fuentes de ingresos sostenibles”, afirma Mouin Rabbani, analista palestino-holandés.

“Tiene diversas fuentes de financiación, pero la más estable son los millones de personas de los territorios que controla que pagan impuestos y permisos. Son como ingresos regulares de un Gobierno normal”, opina Rabbani.

ESTADO INCIPIENTE

El EI funciona como un Estado incipiente. Según el periodista Javier Martín, delegado de la agencia Efe en Túnez y autor del libro 'Estado Islámico. Geopolítica del caos', “su estructura y la de Hizbulá se parecen mucho, disponen de un Consejo de Shura con encargados de finanzas, armas...”.

Hizbulá gestiona el dinero que recibe de Irán o que le llegaba de Siria, pero el EI no obtiene fondos de países de forma directa, según analistas. “No está financiado por estados”, asegura Boaz Ganor, director del Instituto para el Antiterrorismo (ICT) de Israel.

FINANCIACIÓN INDIRECTA

Pero países como Arabia Saudí o Catar lo financian indirectamente, a través de organizaciones religiosas y de caridad. También hay donaciones particulares o construcción de mezquitas y escuelas que Arabia Saudí no detiene porque le ayudan a expandir el wahabismo, corriente del Islam muy estricta.

Países del Golfo han financiado a rebeldes que luchaban contra Damasco y se han aliado con el EI. También le han llegado armas que los estados enviaron a formaciones opositoras sirias y ahora están en sus manos.

YACIMIENTOS EN SIRIA E IRAK

Muchos especialistas consideran que los recursos naturales que controla el EI, sobre todo el petróleo, son su caudal de ingresos más importante. Tiene la mayoría de los yacimientos de crudo más grandes de Siria y el 10% de los iraquís, así como refinerías. Aunque esto puede cambiar por los bombardeos de la coalición internacional.

El EI vende su petróleo al Gobierno sirio y a mafias que lo introducen en el mercado negro. “El EI no dispone de acceso al mar y para vender el crudo necesita pasar por estados mediadores, especialmente Turquía. Depende mucho más de los delincuentes y el mercado negro que del sistema bancario regular”, destaca Ganor.

SISTEMA BANCARIO

El EI se hizo con oficinas bancarias y eso le aportó millones de dólares, pero no usa el sistema bancario para hacer transacciones porque se las cortarían. Las donaciones extranjeras le llegan por empresas de envío o emisarios que las entregan en mano y pagan tasas en controles.

La recolección de impuestos, como los de entrada de vehículos o “protección religiosa” a no musulmanes, y la extorsión son la fuente de ingresos más fiable del EI. Los secuestros y la venta de antigüedades saqueadas que van a parar a coleccionistas occidentales les aportan beneficios suculentos.

Combate difícil

ATACAR LAS FUENTES DE FINANCIACIÓN

EEUU considera que impedir que el Estado Islámico (EI) consiga fondos es una de las claves para derrotar al grupo. Pero tras más de un año de bombardeos de la coalición internacional liderada por Washington contra campos de petróleo e instalaciones, varios expertos dicen que el daño causado es mínimo.

GRANDES GASTOS SOCIALES

El EI gestiona los servicios sanitarios, educativos, de infraestructuras, electricidad y agua de una amplia población, hecho que le supone un enorme gasto. Si sus principales fuentes de ingreso disminuyen, difícilmente podrá hacer frente al presupuesto que necesita.