26 sep 2020

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El cerebro de los atentados: "Dios romperá la espalda de los cruzados"

Abdelhamid Abaaoud, el belga de 28 años de quien se cree que planificó los atentados y que estaba en el objetivo de la operación de Saint Denis, subió en el escalafón del Estado Islámico

Silvia Martinez

Las fuerzas de seguridad francesas siguen buscando a Abdelhamid Abaaoud, el ’cerebro’ de los atentados de París. / ATLAS

Abdelhamid Abaaoud es el cerebro de los ataques de este pasado viernes en París, según los servicios de seguridad de Bélgica. De nacionalidad belga, de 28 años, origen marroquí y habitante de Molenbeek, las autoridades intentaron detenerlo en enero, cuando se desmanteló una célula yihadista que presuntamente él lideraba en la localidad belga de Verviers. Tras los atentados de París, las fuerzas de seguridad creían que el yihadista había abandonado el país para ir a combatir a Siria hasta que este miércoles la policía ha asaltado la vivienda en Saint Denis en que se pensaba que se ocultaba. Por el momento se desconoce si es uno de los dos muertos -aunque la prensa belga sostiene que ha fallecido en el asalto- o si no estaba en la vivienda en el momento de la operación.

Su rastro se perdió en Grecia a principios de año, tras la desarticulación de la célula de Verviers, que tenía la intención de atentar contra policías. Desde entonces se encuentra en paradero desconocido pero las autoridades belgas y francesas, según la emisora RTL, disponen de evidencias de que financió la masacre de Paris, supervisó los atentados y mantuvo contacto directo con los kamikazes que se hicieron estallar el viernes en la capital francesa, a varios de los cuales la policía ha vinculado directamente con el barrio donde creció y vivió, Molenbeek.

La revista del Estado Islámico, Dabiq, publicó en el 2014, unos meses después de la huida de Abaaoud, a quien se menciona por el nombre de Abu'Umar  al Baljiki (Abú Omar 'el belga'), una supuesta entrevista en la que este joven que también responde al nombre de guerra 'Abou Omar Soussi' reivindicaba la planificación de los atentados de Bélgica.

"QUE ALÁ LOS EXTERMINE"

“Hemos logrado finalmente llegar a Bélgica. Hemos conseguido obtener armas y establecer un escondite al mismo tiempo que planificábamos operaciones contra los cruzados”, explicaba en el principal canal de comunicación del Estado Islámico sobre una operación que llevó a la muerte a dos de los jóvenes a los que reclutó.

El mismo Abbaoud afirmó un mes antes en un vídeo:"Toda mi vida he visto derramar la sangre de mis hermanos musulmanes". "Rezo para que Alá rompa la espalda a aquellos que se oponen a él, sus soldados y sus admiradores, y que él exterminará", añade. 

RELACIÓN CON OTROS ATAQUES

Abaaoud es amigo de infancia de los hermanos Abdeslam, y muy en particular de Salah Abdeslam, el hombre más buscado de Europa desde el domingo cuando fue identificado como organizador de los atentados de la capital francesa y miembro de uno de los comandos. Todos ellos se criaron en el distrito bruselense de Molenbeek, donde el padre de Abaaoud tenía una tienda de ropa en la calle más comercial.

Con Salah estuvo implicado en un atraco en 2010 y con el hermano de éste, Brahim Abdeslam -uno de los yihadistas que se suicidó con un chaleco de explosivos en París el viernes-, en otros delitos de delincuencia común, también en la capital belga en 2010 y en 2011.

También se considera que pudo estar detrás de otros ataques de EI en Europa, y en particular en Francia: el del terrorista del tren Thalys Amsterdam-París en agosto, preparado por el marroquí Ayub El Jazzani, y el que fue abortado contra una iglesia en Villejuif, en las afueras de la capital francesa, al ser arrestado el que debía ser su ejecutor, Sid Ahmed Glam.

Abaaoud, al que hasta los atentados de París se situaba en Siria, había subido en el escalafón del autoproclamado EI, y fuentes de los servicios secretos europeos lo consideraban un miembro importante de sus servicios de espionaje y responsable de la preparación de ataques en el extranjero.

MUERTES EN VERVIERS

Sofiane A, de 26 años y doble nacionalidad belgo-marroquí, y Khalid B, de 23 años y nacionalidad belga, murieron a manos de la policía durante el tiroteo en Verviers el pasado 15 de enero pero no son los únicos a los que Abbaoud ha reclutado para la causa yihadista. También logró, según la prensa belga, atraer a su hermano Younes, de 14 años, que sería el belga más joven en partir del país a combatir en Siria.

En la misma entrevista Abaaoud se jacta de haber sido detenido por un policía que le dejó marchar sin reconocerle lo que considera como un regalo de Alá. “Pude partir y regresar a Cham (Siria) pese a la caza de muchas servicios de inteligencia”, proclamaba. “Todo esto prueba que los musulmanes no deben temer la imagen inflada de la inteligencia de los cruzados”, añadía.

“No puedo más. Mis fuerzas están al límite. Tengo vergüenza de mi hijo Abdelhamid. Nos ha arruinado la vida”, decía su padre, Omar Abaaoud a comienzos de año en una entrevista concedida a un diario belga. “¿Por qué en nombre de Dios querría  asesinar a belgas inocentes? Nuestra familia se lo debe todo a este país”, decía poco después del desmantelamiento a mediados de enero de la célula. Su hijo fue finalmente condenado a 20 años de cárcel el pasado mes de julio, en ausencia, por un tribunal de Bruselas como uno de los responsables de la red siria en el país. “Jamás le perdonaré por haber reclutado a mi otro hijo, Younes”, proclamaba Omar. “No tenemos nada quer ver con esas atrocidades. Abdelhamid rompió todo contacto con nosotros el día que dejó Bélgica. Con estas historias solo podemos rezar para que esté verdaderamente muerto”, decía a principios de año su hermana.