18 sep 2020

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LA CRISIS HELENA

Los acreedores abren la puerta a un alivio de la deuda de Grecia

Atenas accede a subir el IVA y el impuesto de sociedades para activar el tercer rescate

El Consejo Europeo, Alemania, el FMI y EEUU se muestran favorables a discutir la reestructuración

OLGA GRAU / BRUSELAS (enviada especial)

 Pensionistas esperan para cobrar frente a un banco de Atenas (Grecia).

 Pensionistas esperan para cobrar frente a un banco de Atenas (Grecia). / EFE / YANNIS KOLESIDIS

Grecia cumplió ayer su palabra e hizo llegar a las instituciones europeas el paquete de reformas y medidas económicas a las que se había comprometido, requisito necesario para lograr activar el tercer rescate que el país necesita urgentemente para no caer en la bancarrota a partir del próximo domingo. La lista de medidas prioritarias presentadas por Atenas son muy similares a las presentadas el 26 de junio y que fueron rechazadas en el referéndum.

El Ejecutivo de Alexis Tsipras mantiene la propuesta de situar al IVA general en el 23% (incluye restaurantes y cáterings), el reducido en el 13% (comida básica, energía y hoteles) y el superreducido en el 6% (farmacia, libros y teatro) y renuncia a aplicar exenciones en las islas, excepto las más remotas. Asimismo, mantiene la propuesta de elevar el impuesto de sociedades del 26% al 28% e incrementar la tasa a los productos de lujo del 10% al 13%. En el polémico capítulo del recorte en defensa,  propone recortar 100 millones este año y 200 millones en el 2016, cuando en el anterior plan se contemplaban 400 millones. En cuanto a las pensiones, el recorte de los subsidios, el Gobierno ahora prevé que entre en vigor en marzo del 2016, pero mantiene el mismo espíritu de la reforma. En el capítulo de las privatizaciones están los puertos del Pireo y Tesalónica.

Pasadas las diez de la noche, el Eurogrupo y las autoridades de la eurozona confirmaron la recepción de este paquete de medidas, trámite que Tsipras cumplió a rajatabla un día después de solicitar formalmente un nuevo programa de ayuda europeo para tres años. Al llegar la medianoche de  ayer expiraba el plazo dado por las autoridades europeas a Grecia y el incumplimiento hubiera desatado el desastre. Hoy las medidas serán analizadas con lupa por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE)  y el Fondo Monetario Internacional (FMI), como paso previo para que sean discutidas mañana en el Eurogrupo y bendecidas el domingo en la Cumbre extraordinaria de los 28 países de la Unión Europea. Y es que el domingo es la fecha límite que han dado los líderes europeos a Atenas para evitar el Grexit en el momento más delicado de la crisis griega con los bancos cerrados y un corralito que está dinamitando la economía.

Más allá de esa fecha, el BCE podría dejar de bombear dinero a los bancos griegos al considerar que han dejado de ser solventes al estar avalados por un Estado que no puede hacer frente al pago de sus deudas, el más inminente el de 3.500 millones de euros que Grecia debe pagar al BCE el 20 de julio. De producirse un acuerdo político el domingo para dar vía libre al tercer rescate de Grecia, este gesto se convertiría en la cobertura que necesita el BCE para abrir el grifo a la banca griega. Si las medidas griegas se consideran suficientes, el fondo de rescate europeo (MEDE) podría conceder el préstamo que, según diversas fuentes, ascendería a entre 50.000 y 70.000 millones.

COMPROMISO / Desde las instituciones se insiste en recalcar que estas medidas deben ser completamente asumidas por el Ejecutivo griego e implementadas como única solución a restablecer la confianza entre el país y sus acreedores. Solo de esta manera los líderes europeos podrían eventualmente abrir la puerta a reestructurar la deuda griega que suma 317.000 millones de euros, el 177% del PIB, una de las principales reivindicaciones de Atenas.

Precisamente ayer, los líderes europeos no descartaron esta opción, siempre que Grecia cumpla las reformas pactadas. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, afirmó en su cuenta de Twitter que «una propuesta realista de Grecia debe ir acompañada de un plan igualmente realista de sostenibilidad de la deuda por parte de los acreedores, solo entonces tendremos un acuerdo en el que ganen las dos partes». «En cualquier otro caso, seguiremos con esa danza aletargada de los últimos cinco meses», aseguró Tusk.

La cancillera alemana, Angela Merkel, en una visita a Sarajevo, mantuvo ayer su posición contraria a una quita de la deuda griega, pero no descartó otras formas de alivio de la pesada carga financiera que arrastra el país heleno. Con esto se referiría a una extensión de los vencimientos de los préstamos, una rebaja de las tasas de interés o una moratoria en los pagos del servicio de la deuda.