CUMBRE EN EL ELÍSEO

Hollande y Merkel abren la puerta a negociar con Atenas

El eje franco-alemán exige a Tsipras una propuesta «creíble»

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EVA CANTÓN / PARÍS

Si Grecia quiere mantener el frágil hilo que le une a la zona euro tendrá que moverse deprisa y llevar mañana a Bruselas una propuesta «seria y creíble». La puerta a la negociación está «abierta» pero la contundente victoria de Alexis Tsipras en el referéndum del domingo no le garantiza un trabajo fácil. La cancillera alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, mostraron ayer firmeza y flexibilidad a partes iguales tras un encuentro de dos horas mantenido en el Elíseo para evaluar las consecuencias del contundente no de los griegos a las condiciones de los acreedores internacionales para acceder a prorrogar el rescate. La pelota vuelve de nuevo al tejado de Atenas. De momento, «no se cumplen las condiciones previas» para un nuevo paquete de ayudas, según señaló Merkel. La cancillera puso el acento en que Tsipras tendrá que convencer a los 18 miembros del Eurogrupo, hoy por hoy muy divididos sobre la respuesta que merece Atenas.

Además de fijar la pauta política a seguir en lo que aún está lejos de ser el final del laberinto griego, la cita de el Elíseo pretendía mostrar la unidad del eje franco-alemán, seriamente dañada tras la brusca ruptura de las negociaciones con Grecia y la convocatoria del referéndum. Cuando el pasado 1 de julio Tsipras confirmó que mantenía la convocatoria tras una última maniobra fallida para volver a la mesa de negociación, Merkel cerró sin miramientos la vía del compromiso antes de que los griegos se expresaran en las urnas. En un tono más conciliador, Hollande pidió en vano agotar los últimos cartuchos para alcanzar un acuerdo. Desde entonces las posturas de París y Berlín no se han movido en exceso, pero el terremoto provocado por las urnas obligó a los dos líderes a reaccionar de manera consensuada ante un desafío inédito.

MEDIADOR

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«Europa está frente a sus responsabilidades y no es sólo una construcción económica. Es un conjunto fundado en valores y principios. Una concepción del mundo basado en la libertad y el respeto», dijo Hollande. El presidente francés se embarcó en el peligroso ejercicio de mediador para evitar la ruptura con Grecia. La breve y grave declaración ante la prensa junto a Merkel daba a entender que el margen a las concesiones era mínimo. Los dos le recordaron a Tsipras la máxima de que la solidaridad requiere «responsabilidad» aunque la cancillera hizo un apostilla. «Europa ha demostrado mucha solidaridad con Grecia y la última propuesta que se le hizo fue muy generosa».

Hubo también un llamamiento por parte de Merkel al mantenimiento de la «coherencia y la unidad» de Europa. Hollande juzgó que Grecia no tiene mucho tiempo que perder y que es «urgente» abrir la vía del acuerdo no solo por una cuestión de credibilidad sino incluso de «dignidad». Grecia se convirtió la pasada semana en el primer país industrializado en incumplir un vencimiento del FMI al no poder hacer frente a una deuda de 1.600 millones de euros. Asfixiado económicamente, la llave para mantener a flote el sistema financiero la tiene ahora el BCE.