VOTACIÓN EN ATENAS

El Parlamento griego aprueba el referéndum de Tsipras

El primer ministro asegura que el 'no' favorecerá el rumbo de la negociación

La oposición griega critica la consulta y llega a calificarla de «golpe de Estado»

Alexis Tsipras.

Alexis Tsipras.

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CLARA PALMA HERMANN / ATENAS

El referéndum se celebrará «quieran o no quieran». A pesar del seísmo que ha desatado a escala internacional la convocatoria de un plebiscito para el próximo domingo, el Gobierno griego insiste en que solo la población puede decidir sobre la aceptación de las propuestas de los acreedores. Ni siquiera la decisión del Eurogrupo, ayer en Bruselas, de interrumpir la negociación y rechazar una extensión del contrato de préstamo ha amilanado al primer ministro, Alexis Tsipras. El pueblo griego «va a sobrevivir», «aún tiene oxígeno», afirmó, según sus colaboradores, en una conversación telefónica ayer por tarde con la cancillera alemana, Angela Merkel, y el presidente francés François Hollande. «A lo único a lo que debe temer el pueblo griego es al propio miedo», terció Tsipras en el Parlamento.

Con una unanimidad que en los últimos meses brillaba por su ausencia, el Ejecutivo ha llamado a los griegos a rechazar la última oferta de los acreedores. Pero no da por cerradas las conversaciones ni desea una salida de la Eurozona. Por el contrario, el no se convertiría, en palabras de Tsipras, en un «arma potentísima» con la que influir en el rumbo de la negociación.

ARDUO DEBATE EN EL PARLAMENTO / No obstante, el Ejecutivo de coalición Syriza-Griegos Independientes no cuenta con aliados. La convocatoria del plebiscito era aprobada esta madrugada en la cámara con una mayoría simple de 178 votos. En contra se pronunciaron los conservadores de Nueva Democracia, los centristas de El Río y los socialistas del Pasok, que pusieron en duda la constitucionalidad de la consulta. También el Partido Comunista rechazó los términos del referéndum -que en su opinión debería plantear una salida de la Eurozona-, mientras que los ultraderechistas de Amanecer Dorado votaron a favor de la consulta, aunque ambas formaciones piden el no.

Al mediodía, y tras urgentes reuniones de todos los partidos, comenzaba el arduo y tenso debate, en lo que la presidenta del Parlamento tildaba de «iniciativa histórica». Desde la entrada en vigor de la Constitución en 1975 es la primera vez que se recurre al artículo 44, que autoriza la consulta popular en caso de «cuestión nacional crítica».

En sus intervenciones, Nueva Democracia y Pasok pidieron la dimisión del Gobierno y argumentaron que la Carta Magna prohíbe expresamente las consultas sobre «cuestiones puramente económicas», aunque sus reclamaciones fueron rechazadas por mayoría. «No es un referéndum a favor de la propuesta de los acreedores o la de Syriza, estáis llamando a los griegos a decidir sobre la permanencia en Europa»,  acusó el líder conservador Andonis Samarás, que calificó el plebiscito de «parodia» y de «golpe de Estado».

Permanece en el aire si la oposición pedirá el  o llamará a la abstención; en cualquier caso, Samarás ha llamado a los griegos a manifestarse «pacíficamente» por la permanencia en el euro. El líder conservador se entrevistará con el presidente de la República, Prokopis Pavlópulos, preocedente de su partido, previsiblemente para solicitar su intervención.

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SONDEOS FAVORABLES AL 'SÍ' / El Río, tercera fuerza política y de carácter marcadamente europeísta, no se quedó atrás en sus críticas. «No creo que el referéndum facilite la posición negociadora», apuntó la diputada Antigoni Limberaki, «sino que abrirá la puerta a graves peligros».

Una primera encuesta de Kapa Research publicada anoche apuntaba a que el 47'2% de los griegos están dispuestos a votar sí a la propuesta. Un 33% se decanta por el no y un 18'4% no se ha decidido aún.