24 oct 2020

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TENSIÓN POR EL ASESINATO EN BALTIMORE

Estos cuatro nombres demuestran el racismo policial en Estados Unidos

Freddie Gray es el último caso de una larga lista de abusos violentos de los cuerpos de seguridad contra las minorías afroamericanas

CARLES PLANAS BOU / BARCELONA

Un hombre reza mientras la policía dispersa a los manifestantes en Ferguson tras el asesinato de Michael Brown.

Un hombre reza mientras la policía dispersa a los manifestantes en Ferguson tras el asesinato de Michael Brown. / AP / Jeff Roberson

Los disturbios y el caos que vive la ciudad de Baltimore tras la muerte del joven afroamericano Freddy Gray, de 25 años, en manos de la policía no es un caso aislado. Ni siquiera será el último episodio de los abusos y excesiva violencia policial contra las minorías étnicas en Estados Unidos.

El Gobierno federal no cuenta cuanta gente muere en manos de la policía y el FBI sólo apunta aquellos homicidios que son “justificables”, que llegan hasta los 400 al año. Los datos de las organizaciones no gubernamentales que persiguen estos casos apuntan a que las muertes de afroamericanos representan un 30% del total, mientras su comunidad supone alrededor del 15% de la población de Estados Unidos.

Estos cuatro asesinatos, que tan sólo ilustran los casos más mediáticos, demuestran que la violencia policial y el racismo no han cesado en el país en el último año y siguen siendo una lacra social:

Freddie Gray

La última víctima de la policía era un joven de Baltimore de 25 años. Aunque aún no se saben las causas exactas de su muerte, las protestas apuntan a un nuevo caso de violencia racista. Freddie fue detenido el 12 de abril por llevar encima una navaja. Durante su arresto y traslado a la comisaria sufrió un coma después de una lesión medular que le fracturó tres vertebras. El pasado 19 de abril Gray moría en el hospital y se iniciaban las protestas para saber qué provocó su fatal lesión. La policía ha iniciado una investigación y ha suspendido temporalmente a seis agentes.

Walter L. Scott

Parece imposible imaginar que un policía dispare ocho veces por la espalda en plena luz del día a un ciudadano negro. En el caso de Walter L. Scott no hace falta imaginación sino ver el vídeo. El agente Michael Sleager, de 33 años, acabó con la vida del afroamericano de 50 años después que un pequeño forcejeo y de que este huyera corriendo. Scott había sido detenido por tener una de las luces de freno de su coche rota.

Michael Brown

Quizás el caso más mediático y más parecido al de Freddy Gray. Michael Brown era un joven de 18 años que fue asesinado el 9 de agosto de 2014 en Ferguson, la periferia de la ciudad de San Luis. La muerte del afroamericano desató la ira en las calles de la ciudad, que se llenaron de protestas y de sectores violentos que quemaros y saquearon tiendas. El agente Darren Wilson no fue imputado por haber tiroteado a Brown y el caos volvió. El gobernador del Estado de Misuri declaró el Estado de emergencia y se movilizó la Guardia Nacional para evitar los disturbios.

El caso de Brown reabrió el debate racial en Estados Unidos por enésima vez. El pasado 23 de abril la familia del joven asesinado denunció la ciudad de Ferguson por no culpar al agente policial por actuar con violencia racista.

Eric Garner

Este es sin duda uno de los casos más estremecedores que se han visto. El 17 de julio, Eric Garner era asesinado por un policía en plena luz del día en un barrio de Nueva York. Un compañero gravó el momento en que, sin razón aparente, un grupo de policías se abalanzó sobre él para tumbarlo al suelo y detenerle. Aunque Garner no opuso resistencia alguna, un oficial lo estrangulaba con el brazo (una práctica prohibida en el Estado) mientras el hombre suplicaba que no podía respirar. Su “I can’t breathe” se convirtió en un lema que movilizó una vez más al país contra las agresiones policiales. En diciembre, el agente Daniel Pantaleo fue exculpado.