29 oct 2020

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EL DESAFÍO YIHADISTA

Golpe letal al turismo de Túnez

Los expertos ven la huella del Estado Islámico aunque nadie se haya atribuido el atentado

Un comando yihadista mata a 23 personas en el asalto al Museo del Bardo de la capital

BEATRIZ MESA / RABAT

Imágenes del atentado en el Museo del Bardo de Túnez / TUNISIA 1

La capital tunecina sufrió ayer el peor atentado terrorista de su historia, con el resultado de al menos 23 muertos, 19 de ellos turistas extranjeros. Cuatro terroristas, uniformados con traje militar y fuertemente armados, asaltaron el Parlamento tunecino, donde, precisamente, se votaba una ley antiterrorista. Luego se dirigieron al Museo Nacional del Bardo, situado junto a la Asamblea, donde los terroristas tomaron como rehenes a un grupo de turistas. En el momento del ataque, un centenar de extranjeros paseaba por el museo de arqueología milenaria.

El relato de los hechos era confuso. Varios testigos explicaron a Efe que los asaltantes salieron de una mezquita ubicada entre el edificio del Parlamento y el Museo del Bardo y dispararon contra un autobús de turistas antes de tomar a varios rehenes y atrincherarse en una zona ajardinada que comparte muro con el museo. La versión de las fuerzas de seguridad era diferente: los agentes que custodiaban la Cámara se percataron de que los uniformados no llevaban armas reglamentarias y, al pedirles que se detuvieran, se desató un tiroteo durante el cual los asaltantes lograron huir hacia el museo. Los terroristas se atrincheraron en el edificio de la Asamblea y el Museo del Bardo, que comparten paredes, y dispararon entonces contra el autobús. Siguieron a los turistas hasta el interior del museo y tomaron algunos como rehenes.

Los cuerpos y fuerzas de seguridad desplegaron un gran dispositivo por aire y tierra para lanzar una operación de rescate de los rehenes que terminó con un balance trágico de 23 muertos, 19 de ellos turistas extranjeros, y dos tunecinos; una empleada del museo, y un agente de la seguridad. Dos de los asaltantes fueron igualmente abatidos y un tercero, un joven de 22 años, fue detenido. Al menos un cuarto asaltante habría logrado escapar.

Aunque al cierre de este edición ningún grupo terrorista se había atribuido el asalto, la forma de actuar de los asaltantes se asocia con las múltiples células dormidas del Estado Islámico (EI) o Al Qaeda asentadas en los países del Magreb, y en especial en Túnez, que esperan la «orden» de los dirigentes para atentar. «Esta operación ha sido puesta en marcha por lobos solitarios que responden a los intereses del Estado Islámico en Irak y Siria y buscaban poner a Túnez en el mapa del terror yihadista y, por supuesto, un ataque con impacto mediático. Por desgracia, lo han conseguido », señaló a este diario, el coronel del Ejército y especialista en el fenómeno del terrorismo global, Mohamed Saleh.

VARIOS GOLPES

Desde la caída del régimen de Ben Alí, en enero del 2011, Túnez ha sido escenario de golpes terroristas con el asesinato de dos líderes políticos, el auge de ataques extremistas contra fuerzas liberales, y emboscadas de yihadistas contra las fuerzas de seguridad en las montañas de Chaambi, en la frontera con Argelia. Los políticos tunecinos llegó a desautorizar al movimiento de Ansar as Sharia (Defensores de la ley islámica), que durante los primeros meses de transición democrática participó en el juego político.

El día anterior al ataque, el líder del otro grupo radical, Brigada Uqba Ibn Nafi, grabó un vídeo dirigido a «la juventud del movimiento islamista » en el que llamó a la paciencia de sus correligionarios, les exhortó a practicar la «yihad» contra los «impíos» y amenazó con «días venideros llenos de importantes sucesos». El Gobierno de Túnez llamó ayer a la «unidad» de todas las corrientes religiosas y de la sociedad civil, en general, para encarar el terrorismo yihadista.