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La oposición venezolana, ante el reto de la contención

Las provocaciones de Maduro son el principal enemigo de los opositores

El declive del Gobierno aventura un vuelco electoral a final de año

ÁNGEL BERMÚDEZ / CARACAS

Un consejo clave en el dominó, uno de los juegos favoritos de los venezolanos, afirma que «juego seguro no se tranca». Esto quiere decir que cuando uno tiene en las manos las piezas para ganar debe intentar que la partida llegue hasta su final.

Esta sabiduría popular le vendría bien a la oposición venezolana en este 2015, año en el que están previstas las elecciones parlamentarias y en el que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro está obligado a acometer reformas económicas altamente impopulares.

El apoyo al chavismo se halla en mínimos históricos. El más reciente informe de Barclay's sobre Venezuela cita una encuesta de Datanálisis según la cual la intención de votos de la oposición se encuentra en el 59,6%, mientras que la del chavismo se ubica en el 22,5%.

«La oposición está en su momento de mayor potencial electoral de los últimos 15 años. Eso no quiere decir que tiene que ganar, pero es la oportunidad más clara de un triunfo», explica Luis Vicente León, director de Datanálisis.

Esa posibilidad depende de que la oposición llegue a los comicios sin dejarse tentar por radicalismos. «El problema más grave del gobierno es las elecciones, no es la protesta ni los intentos de golpe de Estado. La oposición saldrá perdiendo si se divide por los radicalismos o se deja manipular por los llamamientos a la abstención. La oposición puede ganar unas elecciones porque tiene votos, pero no puede ganar ningún evento radical porque no tiene ni organización ni armas ni Ejército. El gobierno, en cambio, tiene armas, dinero, medios, instituciones y el Ejército», destaca.

ESTALLIDO POLÍTICO

Evitar la radicalización no resulta fácil dadas las presiones: la semana pasada fue detenido el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, quien junto a Leopoldo López, el líder de Voluntad Popular apresado hace un año, es el opositor de mayor jerarquía en la cárcel. Otros 96 activistas políticos y estudiantiles conforman, según la oenegé Foro Penal, la lista de presos políticos.

Al mismo tiempo, el 42% de los alcaldes de la oposición están sometidos a procesos judiciales, mientras desde el gobierno se amenaza a otros dos líderes fundamentales: la exdiputada María Corina Machado y el parlamentario Julio Borges.

«Todo esto forma parte de un propósito del Gobierno de que ocurra un estallido político de violencia con el fin de crear un estado de excepción e impedir las elecciones parlamentarias», advierte el sociólogo Carlos Raúl Herrnández.

El analista señala que la oposición debe ser activa en la defensa de sus dirigentes, pero tiene que movilizarse de forma imaginativa para mantenerse en la ruta pacífica y electoral. Cuestiona iniciativas como el manifiesto por la transición publicado el 12 de febrero por López, Ledezma y Machado.

DECISIONES DIFÍCILES

«La oposición tiene que dejar de hablar de transiciones que no existen. Eso es tratar de sustituir con los deseos lo que no hay en la realidad. Mucho menos pedirle la renuncia a Maduro, porque no lo va hacer. El único elemento concreto donde se juega el proceso del poder en Venezuela son las elecciones parlamentarias», apunta.

Carmen Beatriz Fernández, directora de la consultora Dataestrategia, advierte de que la oposición debe estar preparada para responder a más provocaciones y a mayor represión. «En la medida en que el Gobierno esté forzado a tomar decisiones difíciles en lo económico, arremeterá en lo político contra la oposición. Ya es una constante: cuando aplicó la mega devaluación, denunció un golpe de Estado; cuando autorizó un aumento brutal de productos cárnicos, anunció la detención del alcalde Ledezma. Ahora vendrá el aumento de la gasolina que, seguramente, aparejará con otra jugada de represión política. Esa es la única salida que le queda a un gobierno que ha perdido la legitimidad de origen y de desempeño. Es la legitimidad de la fuerza, de la violencia, como recurso del Estado».

La experta alerta que la oposición tiene el reto de lograr una alianza perfecta en los postulados ante los comicios parlamentarios. «Eso no es fácil porque es muy variopinta, tiene distintas posturas y aspiraciones en cada circunscripción electoral», señala.

En ese objetivo está trabajando la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática, pues ya el sábado presentó ante el Consejo Nacional Electoral una solicitud de autorización para realizar el 3 de mayo elecciones primarias internas para escoger a sus candidatos a la Asamblea Nacional.

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