03 jul 2020

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EL TERROR YIHADISTA

Un tuit del segundo japonés decapitado por el Estado Islámico da la vuelta al mundo

"El odio no es para los humanos. El juicio le corresponde a Dios. Es lo que he aprendido de mis hermanos árabes", escribió Kenji Goto

El tuit de Kenji Goto, un mensaje de tolerancia y paz, que escribió en su cuenta de Twitter hace cuatro años.

El tuit de Kenji Goto, un mensaje de tolerancia y paz, que escribió en su cuenta de Twitter hace cuatro años. / AP

Decenas de miles de usuarios de las redes sociales están tuiteando y marcando como "favorito" un mensaje publicado en Twitter hace cuatro años por Kenji Goto como un homenaje póstumo al periodista japonés asesinado.

En su cuenta de Twitter, el periodista de 47 años solía hacer referencias al vino francés, se quejaba de sus ojos cansados e informaba desde Siria, pero hay un mensaje que ha captado la atención del mundo entero, pues parece resumir la personalidad del profesional que fue decapitado por extremistas del grupo Estado Islámico que lo tuvieron cautivo durante meses.

"Se parece a una oración. El odio no es para los humanos. El juicio le corresponde a Dios. Es lo que he aprendido de mis hermanos y hermanas árabes", escribió el 7 de septiembre del 2010 Kenji Goto. "Cierro mis ojos y espero. Si grito o enloquezco será el fin. Se parece a una oración. El odio no es para los humanos. El juicio le corresponde a Dios. Es lo que he aprendido de mis hermanos y hermanas árabes".

MÁS DE 20.000 RETUITS

El mensaje fue reenviado en 20.000 ocasiones por quienes revisaron la cuenta de Goto el lunes y fue replicado en innumerables ocasiones por otros.

La cuenta de Goto fue verificada por su amigo Toshi Maeda, quien dirige la empresa Pacific Bridge con sede en Tokio, que creó la aplicación de vídeo para teléfonos móviles que Goto usó para enviar sus informes desde Siria.

El mensaje de tolerancia pareció resonar entre miles de usuarios japoneses de Twitter, que expresaron su admiración por el trabajo de Goto acerca de los niños que sufren problemas en Sierra Leona, Afganistán, Irak y otras regiones.