28 oct 2020

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Cañete supera otro escollo en su camino a comisario

El exministro español debe someterse aún a la votación definitiva

MONTSE MARTÍNEZ
BRUSELAS

El exministro español Miguel Arias Cañete ha superado otro escollo en la carrera de obstáculos en la que se ha convertido su andadura para ser comisario de la nueva Comisión Europea. Tras el durísimo examen al que le sometieron los europarlamentarios la semana pasada, la comisión de asuntos jurídicos volvió ayer a revisar la declaración de intereses en la que consta un complemento salarial. Cañete ha superado esta revisión.

Salir airoso del trámite de ayer, aunque importante, no significa, sin embargo, tener todo el camino allanado. Las dudas no despejadas sobre los vínculos de su cuñado en empresas petrolíferas han propiciado que los distintos grupos que forman la comisión de Energía solicitaran votar para determinar si se le da el visto bueno como comisario. Una votación que, si no hay novedades, está prevista para hoy.

De hecho, fuentes comunitarias explicaron ayer que la comisión de asuntos jurídicos también estuvo debatiendo hasta qué nivel de parentesco debe responder Cañete para no incurrir en un conflicto de intereses.

Niveles de parentesco

El exministro vendió sus acciones en Dúcar y Petrologis Canarias en el mismo momento en que fue designado comisario y su mujer y su hijo dejaron los cargos en el consejo de administración. No así su cuñado, Miguel Domecq, aspecto que pone sobre la mesa la izquierda como un claro caso de incompatibilidad. Sin embargo, el parentesco que puede afectar a Cañete se ciñe a su mujer y su hijo.

En el trasfondo del aprobado del conservador Cañete hay que tener en cuenta el juego político entre los dos grandes grupos -populares y socialistas-. La luz verde a Cañete está ligada a la del socialista Pierre Moscovici en Asuntos Económicos.

Varapalo a Juncker

El presidente de la Comisión Europea, Jean- Claude Juncker, ya ha sufrido el primer varapalo con el comisario húngaro designado, el conservador Tibor Navracsics, antiguo ministro del autoritario presidente Viktor Orban. La comisión de Cultura le ha dado el visto bueno como comisario pero ha exigido a Juncker que le cambie de cartera. Un supuesto que también podría darse en el caso del exministro Cañete.