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El desafío islamista

El califato pone a la venta a mujeres yazidís

El Estado Islámico subasta a decenas de chicas entre sus combatientes

Las tropas kurdas arrebatan a los yihadistas pozos de crudo cerca de Mosul

ANDRÉS MOURENZA
ESTAMBUL

En un gesto más de barbarie, el Estado Islámico (EI) ha vendido entre sus combatientes a decenas de mujeres capturadas como «botín de guerra» en los pueblos conquistados durante las últimas semanas en Irak. Tras la ofensiva de inicios de mes en la que el EI capturó la población iraquí de Sinjar y sus alrededores, una zona donde se concentraba la minoría religiosa yazidí, los refugiados que lograron huir de los yihadistas aseguraron que cientos de mujeres habían sido secuestradas por el Estado Islámico.

Ayer, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una organización con amplios contactos sobre el terreno, denunció que de un grupo de unas 300 mujeres capturadas en la región de Sinjar, fronteriza con Siria, «al menos 27 han sido vendidas» a miembros del EI en las ciudades de Alepo, Raqqa y Hassaka, todas ellas poblaciones sirias donde este grupo extremista mantiene una fuerte presencia. «Cada mujer ha sido vendida por un monto de 1.000 dólares después de haber sido convertida al islam», afirma el OSDH, que critica «la venta de mujeres, tratadas como si fuesen bienes materiales».

EN EL MERCADO DE MOSUL / Varias fuentes iraquís ya aseguraron anteriormente que otras mujeres capturadas habían sido puestas a la venta en el mercado de Mosul, a precios de en torno a unos 500 dólares. Además, varios supervivientes de las matanzas perpetradas por los islamistas en los pueblos yazidís relataron que el EI divide a las mujeres en grupos según las edades para luego conducirlas a diversos lugares de cautiverio.

Por otro lado, el EI publicó ayer un vídeo en el que muestra la decapitación de un soldado libanés de un grupo de 19 efectivos secuestrados a principios de mes cerca de la frontera sirio-libanesa. Los yihadistas amenazan con matar a los restantes soldados en caso de que no se libere a un comandante islamista encarcelado en el Líbano. El viernes también decapitaron a un combatiente kurdo en represalia por la colaboración entre EEUU y el Gobierno Regional Kurdo de Irak contra el EI.

Los peshmergas kurdos, de hecho, infligieron ayer un severo golpe a los yihadistas tras reconquistar los pozos petrolíferos de Ain Zala y al menos parte de la localidad de Zumar, 80 kilómetros al noroeste de Mosul, el bastión del EI en Irak. La aviación iraquí también aseguró haber bombardeado el cuartel general del EI en Tikrit, ciudad que Bagdad trata de recuperar sin éxito desde la pasada semana, y haber destruido 12 vehículos de los yihadistas.

Además, tras días de preparación ayer se inició la ofensiva para liberar Amirli, ciudad de la minoría turcomana chií que resiste el asedio del EI desde hace dos meses y medio.

DESDE EL NORTE Y EL SUR / El Ejército iraquí atacó desde el sur a las huestes del califato, mientras que las milicias chiís y peshmergas lo hicieron desde el norte. Fuentes del interior de la ciudad explicaron esta semana a este diario que la situación es lamentable dada la falta de agua, comida y medicinas para los civiles, lo que hace temer un trágico fin similar al de los habitantes de la población de Sinjar.