CENTENARIO DE LA GRAN GUERRA

Hollande asegura que el peor riesgo para Europa es "el retorno a los egoísmos nacionales"

El presidente francés advierte contra el separatismo y afirma que la UE no puede mantener su "neutralidad" en los conflictos actuales en Ucrania, Irak o la Franja de Gaza

El rey Felipe VI saluda al presidente francés, François Hollande, en los actos de conmemoración del centenario del inicio de la primera guerra mundial, este lunes, en Lieja.

El rey Felipe VI saluda al presidente francés, François Hollande, en los actos de conmemoración del centenario del inicio de la primera guerra mundial, este lunes, en Lieja. / REUTERS

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El presidente francés, François Hollande, ha asistido este lunes, junto a representantes de 80 países, a los actos de conmemoración del centenario del inicio de la primera guerra mundial y la invasión de Bélgica por las tropas alemanas en la localidad belga de Lieja.

Lieja fue el escenario de las primeras batallas de la primera contienda mundial que enfrentó entre 1914 y 1918 a los países de la Triple Entente --Francia, Reino Unido y Rusia-- y las potencias centrales de Alemania y el imperio austrohúngaro, y que dejó diez millones de muertos.

Y es en esa ciudad belga donde el dirigente francés ha destacado el modelo de cooperación y progreso que supuso la construcción de la Unión Europea, pero ha advertido de que "Europa no es percibida ya así" y del" riesgo de la vuelta de los egoísmos nacionales, los separatismos y la xenofobia", al tiempo que ha defendido que Europa no puede mantener su "neutralidad" en los conflictos actuales en UcraniaIrak o la Franja de Gaza.

Obligación "de actuar"

"Hay una obligación de actuar y Europa debe asumir la responsabilidad con Naciones Unidas. Es el mensaje que hay que retener", ha recalcado. El líder francés ha destacado "la solidaridad de Francia con Bélgica" en el contienda y la muerte de miles de militares franceses en "el primer campo de batalla" que fue Bélgica, cuya localidad de Ypres, ha recordado, también fue atacada con armas químicas.

Hollande ha rendido tributo al heroísmo de los soldados, así como a la población civil por el "precio pesado" que pagó, recalcando el "reconocimiento eterno" de Francia con un país que, además, fue el primero en reconocer "oficialmente" la Francia libre del general De Gaulle, y también envió tropas a Normandía para contribuir a su liberación.

"Cientos de miles de soldados han perecido aquí, en Bélgica... Belgas, franceses, británicos, alemanes, pero también africanos, canadienses, neozelandeses, australianos y, por ello, el Memorial que está aquí en Cointe ha nacido de la Federación Internacional de antiguos combatientes, para conmemorar y recordar desde lo más alto posible el martirio", ha subrayado.

"Camino recorrido"

El rey Felipe de Bélgica ha recordado a "la pequeña Bélgica valiente", el sacrificio de los caídos para resistir la invasión de las tropas alemanas en Bélgica y el sufrimiento del pueblo. "Hoy [por este lunes] conmemoramos este sufrimiento, pero nos acordamos también del camino recorrido desde entonces. Esta conmemoración es indispensable para construir un futuro mejor", ha defendido el monarca en su discurso durante el acto principal de los actos de conmemoración.

Por su parte, el presidente alemán, Joachim Gauck, no ha pedido perdón en su discurso pero sí ha reconocido "que nada puede justificar la invasión" y ha agradecido la mano tendida a la reconciliación de Bélgica pese a los "horrores" y "crímenes" cometidos en la contienda, admitiendo "vergüenza" por estos hechos. "No es evidente que, como presidente alemán, me pueda dirigir a vosotros", ha subrayado durante su discurso, en el que también ha recordado a los soldados caídos.

También ha destacado que "la fuerza del derecho reina hoy en Europa" y ha apelado a la necesidad de "asumir juntos nuestra responsabilidad" en el resto de mundo. "No podemos quedar indiferentes" frente a violaciones de los Derechos Humanos en otras partes, ha recalcado, insistiendo en la necesidad de mostrar que han "aprendido" la lección de ambas guerras mundiales.

El príncipe Guillermo de Inglaterra también ha elogiado "la resistencia y el sufrimiento" de los belgas y ha recordado que "su gran sacrificio y contribución a la victoria final fue de una importancia capital", porque permitió al resto de aliados reagruparse. Asimismo, ha subrayado la importancia de la presencia de ambos presidentes francés y alemán en los actos como "muestra de la fuerza de la reconciliación", pero ha advertido de que la crisis en Ucrania "sigue amenazando nuestro continente".

Ofrenda floral

La ceremonia de homenaje a los caídos ha continuado tras los discursos con una ofrenda floral que ha realizado Felipe de Bélgica en nombre de todas las delegaciones y un minuto de silencio que han guardado en su honor con posterioridad.

El acto, al que también han acudido los presidentes de Austria, Rumanía, Malta y Bulgaria entre otros y el presidente de la Comisión Europea saliente, José Manuel Durao Barroso, ha concluido con salvas de cañón, la suelta de 7.000 globos multicolor, música militar belga y alemana y la interpretación del himno europeo y el nacional belga.

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Reconocimiento a España

El rey Felipe VI ha sido recibido poco antes de las 10 de la mañana --antes del acto principal de los actos de conmemoración en la Abadía de San Lorenzo-- por los reyes de Bélgica. Los belgas reconocen no solo la ayuda prestada por España para aliviar el hambre de la población durante la invasión de las fuerzas alemana, sino también la labor de mediación que llevó a cabo el diplomático español Rodrigo de Saavedra y Vinent, segundo marqués de Villalobar, dado que España, como país neutral, fue de los pocos en mantener presencia diplomática en Bélgica durante la contienda.