Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El conflicto de Oriente Próximo

Netanyahu pide intensificar los ataques contra Hamás

Una mujer palestina carga con una niña, ayer en Gaza, tras un ataque aéreo israelí.

Una mujer palestina carga con una niña, ayer en Gaza, tras un ataque aéreo israelí.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

EUGENI GARCÍA GASCÓN / Jerusalén

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, ordenó ayer al Ejército «intensificar los ataques contra Hamas» dos días después de lanzar el lunes la vasta operación Margen Protector que de momento consiste en bombardear objetivos en la franja de Gaza vagamente identificados con la organización fundamentalista.

La jornada de ayer vio cómo la aviación y la artillería bombardeaban más de 150 objetivos, que sumados a los del martes superan los 600 ataques, habiendo descargado más de 400 toneladas de explosivos en solo 36 horas.

Numerosos de estos ataques se dirigieron contra viviendas de milicianos de Hamás o de otras milicias palestinas, aunque ellos no se encontraran allí. Más de 50 casas familiares de milicianos han sido destruidas en 36 horas.

El procedimiento que usa habitualmente el Ejército consiste en llamar por teléfono a la casa que se dispone a destruir, o disparar contra ella como advertencia, para proceder después a su destrucción. Se supone que tras el aviso los vecinos abandonan la vivienda en cuestión y las casas cercanas, aunque esto no siempre ocurre y es corriente que haya civiles muertos o heridos.

El número de palestinos muertos desde el lunes por la noche se eleva a 51, de los que una holgada mayoría son civiles. Además hay más de 370 palestinos heridos, según fuentes hospitalarias, casi todos civiles. El presidente Mahmud Abbás habló ayer de «genocidio» y volvió a apelar a la comunidad internacional.

CRÍTICAS AL ESPIONAJE / Las milicias, con Hamás a la cabeza, dispararon más de 125 cohetes, de los que varias decenas fueron interceptadas por el sistema antimisiles Cúpula de Hierro. Algunos cayeron a gran distancia de Gaza, como uno que impactó en Hadera, que está a unos 100 kilómetros de la franja. Otros siete cayeron por primera vez en el área de Dimona, en el desierto del Neguev, donde hay un reactor nuclear.

En algunos medios políticos y militares se criticó a los servicios de inteligencia por su incapacidad de localizar los cohetes, especialmente los de larga distancia. «Si supiéramos dónde guardan los cohetes de largo alcance, y sabemos que tienen muchos, los destruiríamos», se defendió un oficial del Ejército.

Los primeros muertos de la mañana fueron todos civiles, incluido un hombre de 60 años y su hijo de 31, que se hallaban en su domicilio del campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de la franja, cuando un misil impactó en la casa. Una mujer de 80 años murió en otro bombardeo, así como un motociclista de 30 años. En la localidad de Magazi, en el centro de la franja, fallecieron cinco miembros de una familia, incluidos dos niños y una mujer, y otros dos miembros resultaron heridos graves. Otros civiles murieron en distintos lugares de la franja.

NEGOCIACIONES / El líder de Hamás en el exilio, Jaled Mashal, que reside en Catar, declaró que se han dirigido a él distintas personas, incluidas europeas, ofreciéndose para negociar un alto el fuego. Mashal dijo que Hamás está dispuesto a volver a la calma si Israel modifica su política de colonización, muerte y detenciones de palestinos. Un portavoz de las Brigadas Izz al Din al Qassam, las milicias de Hamás, acusó a Israel de haber violado los términos del alto el fuego del 2012. «A causa de esta agresión decimos que el enemigo sionista no debería esperar calma y tranquilidad», manifestó Abu Obeida.

El presidente de Israel, Shimon Peres, declaró a la CNN que si Hamás detiene el lanzamiento de cohetes el Ejército no invadirá la franja. Por su parte, Mark Regev, portavoz de Netanyahu, insistió en que Israel busca sobre todo acabar con el lanzamiento de cohetes. «Contamos con varias opciones, pero nuestro objetivo primordial es salvaguardar el pueblo de Israel y acabar con el lanzamientos de cohetes desde Gaza contra nuestros ciudadanos».

En Israel los comercios abrieron con normalidad y solo se adoptaron una serie de medidas de precaución en las localidades más próximas a Gaza, donde no se abrieron los colegios. La Bolsa de Tel-Aviv operó como cualquier día y los índices experimentaron un alza. En Gaza fue otra cosa, ya que la mayoría de los comercios permanecieron cerrados y en las calles más céntricas apenas se veían vehículos.