07 jun 2020

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Putin dio a sus invitados del G-20 un cargador y un USB con troyanos para espiarlos

La investigación aún está en marcha y el Consejo Europeo ha enviado un mensaje a los participantes alertando del riesgo

El presidente ruso, Vladimir Putin, entregó a los mandatarios asistentes a la cumbre del G-20 de San Peterburgo de septiembre una memoria USB y un cable USB de carga para los teléfonos móviles que contenían un troyano para captar datos, según informan este martes los diarios italianos 'La Stampa' y 'Il Corriere della Sera'.

Según relata 'La Stampa', pocos días después de la cita del 5 de septiembre, el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, entregó ambos regalos a los servicios de seguridad, que a su vez consultaron a los servicios de inteligencia alemanes. Tras un primer análisis técnico, estos detectaron que el USB y el cable contenían dos troyanos capaces de captar los datos de los ordenadores y de los móviles a los que se conectaran.

Según el diario, la investigación todavía está en marcha y no está claro si todos los participantes en la cumbre recibieron los mismos aparatos modificados. Después del hallazgo, según 'Il Corriere', el Consejo Europeo envió un mensaje a las 26 delegaciones que participaron en la cumbre en el que informaba de que "la memoria USB y el cable de alimentación son idóneos para la captación clandestina de los datos de los ordenadores y los teléfonos móviles". Por ello, se pide que se adopte «cualquier posible precaución en el caso de que estos objetos hayan sido utilizados y, en caso contrario, de entregarlos a las estructuras de seguridad para proceder a controles adicionales».

Según fuentes diplomáticas de la UE citadas por 'Il Corriere', se está a la espera de la investigación realizada por cada país miembro sobre el asunto para decidir si se plantea una protesta formal y se piden aclaraciones al Gobierno ruso. La noticia se conoce en medio de la polémica por el espionaje que habría llevado a cabo la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense a algunos mandatarios, entre ellos la cancillera alemana, Angela Merkel, y en algunos países, entre ellos España, en los que se espiaron millones de llamadas telefónicas.