ESCÁNDALO POR EL ESPIONAJE MASIVO

Obama conocía desde el 2010 las escuchas al móvil de Merkel

Un diario alemán dice que el presidente de EEUU pidió un informe sobre la cancillera

Berlín advierte de que la ley alemana «rige también para los extranjeros»

Grupos de manifestantes marchan frente al Capitolio para protestar por el espionaje y exigir la libertad de Snowden, el sábado, en Washington.

Grupos de manifestantes marchan frente al Capitolio para protestar por el espionaje y exigir la libertad de Snowden, el sábado, en Washington. / AP / JOSÉ LUIS MAGANA

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J. M. FRAU / Berlín

«Si lo hubiera sabido, lo habría parado», le dijo Obama el miércoles a Angela Merkel cuando la cancillera alemana llamó al presidente de EEUU para pedirle explicaciones porque sus servicios secretos estaban controlando sus llamadas telefónicas. Esta es la versión que ayer publicó el Frankfurter Allgemeine Sonntags Zeitung. Sin embargo, otras informaciones la contradicen totalmente. El popular diario Bild am Sonntag aseguró ayer que Obama tenía conocimiento de que las llamadas de Merkel estaban siendo espiadas desde el 2010 y que no ordenó parar las escuchas. Al contrario, llegó a solicitar un informe completo sobre la mandataria.

La Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EEUU salió ayer al paso de estas informaciones y negó que Obama hubiera estado informado en ningún momento «de ninguna operación que implicara a la cancillera Merkel».

Lo cierto es que la indignación en Alemania va en aumento. El ministro de Exteriores, el liberal Guido Westerwelle, advirtió ayer de que en suelo alemán rige el derecho alemán, «tanto para alemanes como para extranjeros, para ciudadanos y empresas, incluso para diplomáticos o embajadas».

«INACEPTABLE» / En plenas negociaciones para la formación del nuevo Gobierno, también el ministro del Interior, Hans Peter Friedrich, advirtió ayer de que «si EEUU ha pinchado teléfonos en Alemania, ha violado la ley alemana, lo que supone un grave e inaceptable atentado contra nuestra soberanía». «Espiar es un delito y los responsables deben responder de él», dijo el ministro en una entrevista al Bild. El responsable del Interior ya viajó el pasado verano a Washington después de conocerse el contenido de los documentos filtrados a la prensa por el extécnico de la CIA Edward Snowden, que explicaban cómo la NSA realizaba tareas de espionaje en Alemania, además de en otros países aliados y en instituciones de la Unión Europea.

Las informaciones publicadas ayer por el Bild subrayan que la Casa Blanca mintió a Merkel cuando le aseguró que no se la estaba espiando. El diario cita fuentes de los servicios secretos estadounidenses y afirma que era el propio director de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), Keith Alexander, quien informaba personalmente al presidente de las operaciones de escucha.

DETALLES / Las informaciones publicadas ayer por varios medios aportan detalles como que 18 funcionarios de la NSA trabajan desde la cuarta planta de la embajada de EEUU en Berlín, situada muy cerca de la Puerta de Brandeburgo -donde Obama pronunció el pasado verano un discurso junto a Merkel-, y a unos 800 metros de la cancillería y de la sede del Bundestag. En contra de lo que era el procedimiento habitual, los datos recopilados por estos funcionarios eran enviados directamente a la Casa Blanca, sin pasar previamente por la sede central de la agencia, en Fort Meade (Maryland).

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Con el título de Das Nest (El Nido) en su portada, Der Spiegel publica en su edición de esta semana un amplio informe en el que asegura que Merkel es objetivo del espionaje de EEUU desde el 2002, tres años antes de que tuviera lugar su primera victoria electoral en el 2005. Según el Bild, el antecesor de Merkel en la cancillería, el socialdemócrata Gerhard Schröder, ya fue espiado por EEUU durante el mandato del presidente George Bush en el 2002, coincidiendo con la negativa del entonces canciller a que tropas alemanas apoyaran la intervención de EEUU en Irak.

En Washington, miles de personas se manifestaron el sábado por la tarde para pedir el cese del espionaje masivo de EEUU. Los participantes en la protesta exigieron la libertad de Snowden.