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Elecciones anticipadas en la República Checa

El Berlusconi checo

ANDREJ BABIS. El multimillonario excomunista ha irrumpido con fuerza en la vida política

de la República Checa con un discurso populista contra los políticos y la corrupción

EL PERIÓDICO
PRAGA

Excomunista, multimillonario y con grandes ambiciones políticas en la República Checa. Andrej Babis, de 59 años, se ha convertido en todo un fenómeno de masas en su país. Sus partidarios lo consideran un modelo a seguir, un hombre de indudable éxito económico. Sus detractores dicen que va camino de convertirse en el Berslusconi checo.

El movimiento cívico que Babis creó hace apenas un año y medio, el ANO (Alianza de Ciudadanos Descontentos), ha logrado situarse en segundo lugar en las encuestas para las elecciones legislativas previstas para hoy y el sábado.

Lo que distingue a Babis del resto de  la clase política checa y le hace captar apoyo electoral es, sin duda, su discurso, muy poco amable con los políticos. «Tenemos una pseudodemocracia en la que celebramos elecciones cada cuatro años y eso es todo», afirmó durante su exitosa campaña electoral, en la que entre otras actividades se dedicó a repartir comida en las calles y estaciones de metro.

«Nostros no somos políticos. Nosotros trabajamos» o «no soy político pero me he visto obligado a hacer política» son dos de sus frases preferidas. El empresario se ha convertido además en el abanderado en la lucha contra la corrupción, muy extendida en el país.

Gracias a su padre, un diplomático adepto al régimen comunista, Babis tuvo la oportunidad de vivir de joven fuera de la entonces Checoslovaquia. Residió en París y en Ginebra. Formó parte de la llamada aristocracia roja. «Nunca fui un comunista convencido», ha dicho.

Fuerza y coraje

«En mi familia el comunismo nunca fue un problema, fue un medio para realizar nuestros deseos profesionales y de vida. No me siento orgulloso [de haber pertenecido al partido comunista], pero 1,7 millones de checoslovacos (sobre una población de 15 millones) éramos del PC, y muy pocos tuvieron la fuerza y el coraje de ser disidentes».

Ahora, en su afán por ampliar su influencia política, Babis ha adquirido un gran grupo de medios de comunicación del que forman parte dos periódicos, canales de televisión y emisoras de radio. El temor a que acabe utilizando su poder político, económico y mediático en beneficio de sus intereses ha hecho que se le compare con Silvio Berlusconi.

La fortuna del empresario es de 1.500 millones de euros -la 736 del mundo, según la revista Forbes- y el hólding agroquímico que preside, Agrofert, creado en 1993 tras la partición de Checoslovaquia y formado por 200 empresas, da trabajo a 80.000 personas. Babis presume de ser el contribuyente que paga más impuestos en su país.