06 abr 2020

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Miles de personas piden en Edimburgo la independencia escocesa

El ministro principal del Gobierno asegura que la región tiene "recursos abundantes" para ser un país independiente

Escocia celebrará el referendo sobre su separación del Reino Unido el 18 de septiembre del 2014

Miles de activistas escoceses a favor de una Escocia independiente del Reino Unido han marchado este sábado por las calles de la ciudad de Edimburgo (Escocia) proclamando su causa.

Esta marcha por la Independencia Escocesa es la segunda de tres grandes manifestaciones previstas cuando queda un año para que se celebre el referendo en el que se preguntará a los ciudadanos de esa región si creen que Escocia debería independizarse del Reino Unido en la consulta del 18 de septiembre del 2014.

Los activistas se congregaron sobre las 10.00 horas y marcharon por céntricos puntos de la ciudad, desde High Street hacia North Bridge, Prince Street, Waterloo Place, Regent Road y Calton Hill.

Políticos, en la marcha

El ministro principal del Gobierno escocés y líder del SNP, Alex Salmond, quien sostiene que la región "tiene recursos y talento abundantes" para ser un país independiente "de éxito", a un año del referendo.

En la cuenta atrás hacia esa votación, que determinará el futuro del Reino Unido, las campañas a favor de la independencia, liderada por Salmond, y en contra, encabezada por el ministro británico para Escocia, Michael Moore, han elevado el tono para atraer al máximo de votantes en los últimos días.

La libra esterlina se mantendría

Moore achaca al líder del SNP querer "minimizar el riesgo" de la opción independentista al proponer una Escocia que permanecería bajo la corona británica, mantendría la libra esterlina y conservaría acuerdos de seguridad social.

También critica que no haya aportado detalles sobre aspectos que considera cruciales del futuro Estado independiente, como defensa o la economía, entre temores de los empresarios a salir perjudicados por la secesión.

En su plan, Salmond ha prometido las primeras elecciones en el 2016 y una constitución escrita que podría ilegalizar las armas nucleares, si bien no ha aclarado cuál sería la relación con la UE y la OTAN.

El Ejecutivo escocés se ha comprometido a aclarar esas y otras incógnitas en el llamado Libro Blanco, que espera presentar en noviembre.