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EXEQUIAS EN LA CAPITAL BRITÁNICA

Acaba en Londres el funeral por Margaret Thatcher

La ceremonia se ha celebrado en la catedral de San Pablo, con la presencia de más de 2.000 invitados, mientras que algunos opositores han abucheado el paso del féretro

La solemnidad ha marcado este miércoles el funeral de la exprimera ministra británica conservadora Margaret Thatcher, en el que el obispo de Londres, Richard Chartres, ha pedido dejar a un lado la controversia que ha rodeado su vida política.

En presencia de la reina Isabel II y más de 2.000 invitados, Chartres se ha dirigido a la congregación reunida en la catedral de San Pablo, en Londres, para dar el último adiós a la Dama de Hierro, en una ceremonia que puso fin a los homenajes en su memoria.

Durante el acto religioso y frente al ataúd situado en la nave central del templo cubierto con la bandera británica, la nieta de la exmandataria, Amanda Thatcher, y el primer ministro británico, el también conservador David Cameron, han leído pasajes de la Biblia antes de que se escuchara música barroca de órgano de Henry Purcell.

En su intervención, Chartres ha recordado la vida de Thatcher desde sus comienzos como estudiante de Química hasta su llegada al poder en 1979 pero ha pedido, sobre todo, dejar a un lado la controversia que rodea su legado político para concentrarse en la persona "sujeta al destino común del ser humano".

Ataúd con la bandera británica

El ataúd, cubierto con la bandera británica y un ramo de rosas blancas, ha sido transportado hasta la catedral de san Pablo en un armón de artillería tirado por seis caballos y escoltado por miembros de las tres fuerzas armadas, entre ellos de los regimientos que participaron en la guerra de las Malvinas contra Argentina de 1982.

Durante todo el recorrido, el público se ha agolpado tras verjas de protección, muchos de ellos con banderas británicas, y se han oído aplausos al inicio y la llegada del cortejo fúnebre, mientras el Big Ben ha enmudecido en señal de respeto del Parlamento.

Al pie de las escaleras de San Pablo se han colocado los miembros de la Guardia Real, vestidos de rojo y con sus sombreros negros.

Entre los regimientos que se han sumado a la procesión fúnebre figuran los Guardias Galeses, los que sufrieron las mayores bajas en Malvinas, los Guardias Escoceses, los Reales Ingenieros, el Regimiento de Paracaidistas y los Reales Gurkas, entre otros.

En una jornada nubosa y fresca, la bandera británica ha estado a media asta en la residencia oficial de Downing Street y en el Palacio de Westminster, sede del Parlamento.

Margaret Thatcher recibe un funeral un peldaño por debajo a uno de Estado, algo no visto desde el que recibió en 1965 el exprimer ministro británico Winston Churchill, considerado una de las grandes figuras de la historia del Reino Unido por su papel en la II Guerra Mundial.

Presencia de líderes políticos

Además de la Reina y los miembros del Gobierno, al funeral en San Pablo han asistido más de 2.000 invitados, todos de negro, entre ellos el expresidente sudafricano Frederick De Klerk; el primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu; los exprimeros ministros británicos John Major (conservador), Tony Blair y Gordon Brown (laboristas).

También han acudido al funeral miembros de los gobiernos de Thatcher, personalidades del mundo del espectáculo, políticos de distintos partidos y diplomáticos de más de 200 países.

La llegada de Isabel II a la catedral ha sido recibida por el himno británico, 'God Save the Queen' (Dios salve a la Reina). Como el resto de los invitados, la soberana, que el domingo cumple 87 años, va vestida estrictamente de negro, con un collar de perlas de tres vueltas.

Es muy elevada la presencia policial en las calles, con más de 4.000 agentes desplegados, que han revisado bolsos y mochilas como medida de seguridad.

Al paso del cortejo, algunos opositores a las políticas de la Dama de Hierro han dado la espalda al cortejo fúnebre, mientras que otros la han abucheado.