24 oct 2020

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Casta sin tributos

Los armadores griegos mantienen sus históricos privilegios y apenas pagan impuestos

ANDRÉS MOURENZA / Atenas

"Los griegos somos los taxistas del mar, transportamos de todo, a cualquier parte y en cualquier momento. Somos los número 1 del transporte marítimo", exclama ufano el armador George Vernicos. No le falta razón: Grecia es un país con una tradición náutica de miles de años y sus armadores disponen de la flota mercante más grande del mundo.

Es un sector con pingües beneficios y, además, apenas se pagan impuestos.
Las oficinas de Vernicos Yacht no son excesivamente lujosas y están situadas en un pequeño chalet de la costa ateniense, rodeado de feos edificios. En su interior se amontonan fotos familiares y catálogos, pero todo tiene un aire transitorio, como listo para un cambio en cualquier momento. Las oficinas del piso de abajo, de hecho, acaban de mudarlas a otro lugar.

Pero los yates no son el único negocio. El hermano, el padre, el abuelo y así hasta llegar a las generaciones del siglo XIX han hecho negocios en el mar: el propio Vernicos tiene intereses en la construcción de buques y en empresas de remolque, salvamento y logística marítima, además de ser uno de los accionistas principales de Dolphin Capital, la mayor compañía de inversión inmobiliaria que cotiza en la Bolsa de Londres.

>>Lea la información completa sobre la actividad de los armadores griegos en e-Periódico.