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Análisis

Caos a la romana

Cristina Manzano

Frente al estupor generalizado, los resultados de las elecciones italianas no habrán pillado a sus ciudadanos tan de sorpresa. Si se confirman los datos que los escrutinios iban moldeando anoche hora a hora, la posibilidad de un Congreso de los Diputados dominado por una coalición -en este caso la de centroizquierda- y un Senado por otra -la de centroderecha- entraba en las quinielas, aunque costara reconocerlo. Es cierto que muchos pensaban que el batacazo de Mario Monti y el ascenso de Beppe Grillo no serían tan pronunciados, pero que los comicios podrían dar lugar al peor escenario posible… Es Italia, ¿no?

Las palabras que más se han oído estos días desde Europa, a modo de consejo, casi de súplica, eran gobernabilidad y estabilidad. Porque ese peor escenario posible a lo que lleva es, más antes que después, a un país ingobernable, con un Senado capaz de bloquear cualquier iniciativa que salga de la Cámara baja.

Pero lo que más preocupa a los vecinos es que el efecto contagio de la inestabilidad política italiana amenace los frágiles cimientos sobre los que se estaba tratando de reconstruir la estabilidad económica de la zona euro. No en vano, el ganador «virtual» de los comicios, el vociferante y populista Beppe Grillo, ha hecho del antieuropeísmo y de la salida de Italia de la moneda única dos valores fundamentales de su campaña. Según se iban conociendo los primeros resultados, la mayoría de las bolsas europeas revirtieron la tendencia alcista de la jornada; las primas de riesgo italiana y española también se resintieron. Habrá que ver cómo amanecen el día después.

Las conversaciones

Instalados en el caos, más de un 20% de los italianos han votado al líder del Movimiento 5 Estrellas, según declaraban muchos de ellos, como forma de protesta contra la ineficacia de los políticos y los partidos tradicionales, por un lado, y contra la austeridad a toda costa del tecnócrata Monti, por otro.

Se abre ahora la veda para conversaciones, negociaciones y alianzas varias. ¿Le hará una propuesta la coalición de Bersani? ¿Podrán llegar a un acuerdo los alternativos con Berlusconi? A la espera de los resultados definitivos, el cuartel general de Grillo guarda silencio al respecto. Pero si no hay alianzas, tendrá que haber nuevas elecciones; algo no deseable desde el punto de vista de la estabilidad inmediata, pero necesario desde el de la gobernabilidad. Ya pasó en Grecia y sirvió para despejar algo el panorama y forzar a las fuerzas políticas a un acuerdo de gobierno hasta entonces imposible.

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