ABATIDO A TIROS EN LA CAPITAL

El asesinato de un líder opositor dispara la tensión en Túnez

Miles de tunecinos protestan contra el partido islamista del Gobierno tras la muerte del izquierdista Chukri Bel Aid

Chukri Bel Aid, en diciembre del 2010.

Chukri Bel Aid, en diciembre del 2010. / HASSENE DRIDI (AP)

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Miles de tunecinos han salido este miércoles a la calle en más de 10 ciudades del país para protestar contra el Gobierno tras el asesinato del dirigente opositor de izquierdasChukri Bel Aid,abatido a tiros esta mañana cuando salía de su casa, en un barrio de clase alta deTúnez.

Además de en Túnez capital, grupos de manifestantes se han concentrado enGafsa,Sfax,Susa, Monastir, Siliana, El Kef , Sidi Busid, Kebili y Medenin para pedir la dimisión del ministro del Interior y del Gobierno, encabezado por el partido islamistaAl Nahda, han indicado a Efe fuentes del Partido de los Patriotas Demócratas Unificados (PPDU), liderado por Bel Aid.

Las mismas fuentes han agregado que al menos seis sedes de Al Nahda han sidoincendiadasdurante las protestas, extremo que hasta ahora no ha podido ser confirmado. En Túnez capital, las fuerzas de seguridad han intentado dispersar a miles de personas que se han concentrado en la avenidaBurguiba, donde se encuentra la sede del Ministerio del Interior, con disparos al aire y el lanzamiento degases lacrimógenos.

El partido de Bel Aid, abogado y antiguo activista en la clandestinidad en las ciudades industriales y mineras del país, es la segunda agrupación de la plataforma de izquierda Frente Popular por los Objetivos de la Revolución, dirigida porHama Hamami, líder del Partido de los Obreros Comunistas de Túnez (POCT). Tras la alianza opositora encabezada porNidá Tunis, del exprimer ministro Beyi Caid Essebsi, el Frente Popular está considerado como la segunda fuerza de la oposición.

Crítico con los salafistas

Bel Aid, secretario general de la agrupación de izquierdas PPDU, ha fallecido en una clínica del barrio deAl Naser, donde había sido trasladado tras recibir dos disparos. Al igual que el resto de la oposición, Bel Aid era muy crítico con lasLigas para la Protección de la Revolución (LPR) creadas por grupos salafistas y simpatizantes del partido gobernante islamista Al Nahda.

Tras el ataque el pasado sábado contra la sede del PPDU en la ciudad deEl Kef, en el suroeste deTúnez, Bel Aid redobló sus críticas a las ligas, a las que acusaba de estar detrás de los asaltos contra varias sedes de partidos políticos. Bel Aid también criticó la inacción de la policía ante las agresiones contra partidos opositores y sus líderes. Anoche, en un programa de televisión, el dirigente volvió a cargar contra el Ejecutivo y el Ministerio deInterior, a quienes de nuevo reprochó supasividad ante estas agrupaciones.

Condena europea

El asesinato de Bel Aid ha suscitado la condena de instituciones y Gobiernos europeos, entre ellos los deEspaña yFrancia. EnEstrasburgo, el presidente de laEurocámara,Martin Schulz, ha pedido al presidente de Túnez,Moncef Marzouki, invitado a intervenir en el pleno, que el caso se investigue a fondo y se haga justicia.

"Pedimos a las autoridades que hagan todo lo posible para llevar a los responsables ante la justicia. Este delito no puede quedar impune", ha dicho Schulz al líder tunecino, al que también ha transmitido "la condena explícita del atentado por parte delParlamento Europeo".

"Gracias por venir a vernos un día en que hay que lamentar la pérdida del líder del frente popular asesinado esta mañana de forma brutal", ha apuntado el socialdemócrata alemán.

Proceso "lento y difícil"

En su discurso ante los eurodiputados, Marzouki ha lamentado el asesinato del líder opositor Chukri Bel Aid, y ha recordado que el proceso de democratización en su país "es complejo, lento y difícil". Pese a las dificultades del proceso detransición, Marzouki ha señalado que "la revolución seguirá siendo pacífica, sin recurrir a las armas", al tiempo que ha dicho que pedirá al pueblo de Túnez "que mantenga la calma, no ceda a la provocación y deje a las fuerzas de seguridad hacer su trabajo".

"No era el mensaje que queríamos recibir hoy que visito el Parlamento Europeo. Pero seguiremos desenmascarando a los enemigos de la revolución", ha señalado el presidente tunecino, que ha calificado de "político" el atentado. "Habrá otros atentados a la estabilidad, pero el Gobierno pacífico tunecino y su sociedad tienen que mostrarse sólidos", ha añadido.

Discurso emocionado

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Marzouki, que vivió en Estrasburgo durante más de una década de exilio del régimen del dictador Ben Alí, ha pedido emocionado a Europa que no criminalice al mundo árabe y que persiga el rastro de las cuentas y bienes de Ben Alí para devolverlos al pueblo de Túnez. "Es verdad que las revoluciones árabes traen problemas a Europa", ha señalado el tunecino, quien ha enumerado "riesgos como el desorden yla guerra civil de Siria, lainmigración ilegal hacia Europa de los jóvenes o elextremismo islámico".

"Pero también está la otra cara de la moneda", ha defendido Marzouki, que ha insistido en el mensaje de que "las revoluciones árabes no son nacionalistas ni xenófobas", y ha asegurado que su Gobierno "sigue firme en la estrategia de absorber la fracción moderada del islamismo". "Las revoluciones árabes son principalmente revoluciones sociales,revoluciones democráticas", ha señalado.