Ir a contenido

La Casa Blanca rechaza las solicitudes de independencia de ocho estados

Recuerda que la Constitución de EEUU establece que la unión del país debe ser "perpetua"

No solo en España hay aspiraciones independentistas. También en EEUU, donde ciudadanos de ocho estados han impulsado iniciativas populares para solicitar la independencia. La Casa Blanca las ha rechazado todas recordando que ese derecho no está reflejado en la Constitución estadounidense, que establece que la unión del país debe ser "perpetua".

En un mensaje publicado en las últimas horas en su blog We The People, dedicado a recoger peticiones populares,la Casa Blanca se ha pronunciado sobre las solicitudes de secesión de Texas, Florida, Luisiana, Georgia, Tennessee, Alabama, Carolina del Norte y Carolina del Sur. "Nuestros padres fundadores establecieron la Constitución de Estados Unidos 'para formar una unión más perfecta' a través del duro y frustrante pero necesario trabajo del autogobierno", explica en su respuesta el Director de la Oficina de Comunicaciones de la Casa Blanca, Jon Carson. "En ese documento, consagraron el derecho a cambiar nuestro Gobierno nacional a través del poder de la papeleta electoral. Pero no proporcionaron el derecho a abandonarlo", añade.

Las peticiones de independencia se sucedieron después de la victoria electoral del presidente, Barack Obama, en las elecciones del pasado noviembre. Todas ellas, de ciudadanos descontentos con Obama, superaron las 25.000 firmas en un mes, el umbral establecido por la Casa Blanca para que las peticiones ciudadanas que recoge en el blog desde finales de 2011 obtengan una respuesta oficial.

Catalunya, pendiente de respuesta

El mayor número de firmas lo acaparó Texas, un estado donde desde hace años existe una importante corriente secesionista, que acumuló más de 125.000 rúbricas a favor de su petición, que presentaba al territorio como la "decimoquinta economía del mundo" y criticaba el nivel de gasto del Gobierno federal.

En la misma respuesta, la Casa Blanca también da carpetazo a otra petición popular que reclamaba la deportación de todos aquellos ciudadanos que hubieran firmado las propuestas de independencia de cualquier estado. "En un país de 300 millones de personas --cada uno con sus propias opiniones-- la democracia puede ser ruidosa y controvertida, y eso es algo bueno, porque el debate libre y abierto es lo que hace que este país funcione", subraya Carson.

El Gobierno de Obama también tiene pendiente responder a una petición ciudadana que pide que la Casa Blanca apoye un referendo de autodeterminación en Catalunya, una solicitud que a día de hoy cuenta con más de 32.000 firmas.