07 ago 2020

Ir a contenido

Protesta

Seguidores de Assange "hacen guardia" frente a la Embajada de Ecuador en Londres

Los manifestantes se concentran frente a la legación diplomática por si el Gobierno británico decide finalmente entrar

Seguidores del fundador de Wikileaks, Julian Assange, "hacen guardia" frente a la Embajada de Ecuador en Londres por si Gobierno británico decide entrar en el edificio para arrestarlo. "Es una muy buena noticia que se haya confirmado el asilo diplomático, pero al mismo tiempo estamos en guardia por las amenazas que ha hecho el Gobierno británico de sacar a Assange por la fuerza, contradiciendo las leyes bajo las cuales ha sido protegido", ha comentado este jueves Cristina, uno de los seguidores. Simpatizantes de Assange han celebrado con cánticos la decisión de Ecuador de conceder asilo diplomático a Assange, bajo la atenta mirada de decenas de oficiales de policía británicos que rodean el edificio.

Decisión legitimada

Los seguidores de Assange --que pidió hace unas semanas al Gobierno de Ecuador asilo político-- se han mostrado "felices"  de poder "celebrar" que el país haya decidido darle asilo. Por ejemplo, Cristina ha explicado que no solo el pueblo ecuatoriano, sino también el latinoamericano, "legitima la decisión del Gobierno de Correa", que, según ella, ha aceptado la solicitud de Assange siguiendo "la voluntad del pueblo que le apoya". La mujer ha añadido que "representamos a diversas nacionalidades: Perú, Colombia, Chile...", lo que asegura que la decisión de Ecuador representa "un paso más hacia la verdad y la libertad de información".

Presencia policial

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, William Hague, ha defendido este jueves que no hay ninguna "amenaza" contra la sede diplomática ecuatoriana, y ha advertido de que las gestiones para arrestar a Assange "pueden alargarse un tiempo". A pesar de ello, decenas de simpatizantes continuaban el jueves por la tarde frente a la embajada, donde existe una gran presencia policial, compuesta por decenas de agentes uniformados --que rodean la entrada al edificio-- y al menos cuatro furgones policiales en las cercanías del edificio.

Wikileaks ha asegurado que esta cantidad de presencia policial es un "acto hostil", y el propio Assange ha admitido que, de ahora en adelante, se producirán "momentos estresantes".