20 oct 2020

Ir a contenido

CUMPLEAÑOS DEL LÍDER DE LA REVOLUCIÓN CUBANA

Fidel cumple 84 hiperactivo

El comandante celebra su efeméride en medio de una gran actividad pública

El dirigente calla sobre la situación interna de Cuba desde su reaparición

ABEL GILBERT
BUENOS AIRES

«El ser humano es capaz de acciones maravillosas o de las peores iniquidades», recordó Fidel Castro Ruz en las vísperas de su 84º cumpleaños. El hombre que nació el 13 de agosto de 1926 y al que llamaron Alejandro cuando se alzó en armas en la Sierra Maestra, festeja hoy su efemérides con una omnipresencia que tiene algo de renacimiento.

En el verano del 2006 le habían dado la extremaunción política a causa de una enfermedad intestinal que lo obligó a cederle el poder a su hermano Raúl. Pero el tiempo pasa y Fidel se empecina en perdurar. El comandante en jefe abandonó su papel secundario y silente, subrayado por imágenes oficiales que lo mostraban en ropa deportiva. No solo ha vuelto a hablar en público: ya usa ropa verde olivo, aunque sin sus insignias militares.

La fidelización de la vida fue meditada y gradual hasta tornarse dominante. La semana pasada «reapareció» en el Parlamento. Se abstuvo de opinar sobre la delicada situación interna. Su obsesión es la posibilidad de un ataque de EEUU contra Irán que, advierte, tendría consecuencias devastadoras para el planeta.

«Nada de pan sin libertad, nada de libertad sin pan», proclamó en 1959, cuando tomó el poder. Dos años más tarde, después de que tropas cubanas repelieran la incursión anticastrista a Bahía de Cochinos apoyada por EEUU, le reveló al país que siempre había sido marxista-leninista. En 1968 quiso construir el comunismo y el socialismo al mismo tiempo, estatalizando todo. Con la fallida zafra de los 10 millones de toneladas de azúcar, condujo a la isla al desastre económico y se vio obligado a abandonar su condición de díscolo de Moscú.

La isla clonó el sistema soviético y Castro le cantó loas a Leonid Breznev. En 1986 exhumó a Ernesto Guevara. En 1990 discrepó con Mijail Gorvachov. Predijo su caída y la soledad. Y, sin embargo, se mantuvo imperturbable en el sillón de mando, hasta que el cuerpo obligó a renunciar a su condición de presidente.

LA RELACIÓN CON RAÚL / «Lo mío es decir las cosas y los acontecimientos para que cada cual decida», acaba de asegurar a la televisión venezolana, en tono críptico. ¿Disiente con el rumbo económico emprendido por su hermano Raúl? ¿Lo hace responsable de las consecuencias de una mayor apertura económica o lo avala?

Por lo pronto, la producción agropecuaria se redujo un 7,5% en el primer semestre de este año, según un informe oficial. Esta caída se suma a la de la agroindustria del azúcar, cuya zafra 2009–2010 ha sido la más pobre desde 1905.

Y mientras se espera que vuelva a decir «algo» más esclarecedor sobre las cuestiones de política interior, Fidel escribe y lee de manera febril. En su última «Reflexión» le contó a los cubanos que se ha devorado en pocos días un libro del exalcalde de México DF Manuel López Obrador, La mafia que se adueñó de México y el 2012. El mayor de los Castro tiene a su vez su libro en la calle. El Estado decidió editar 60.000 ejemplares de La victoria estratégica, en el que Fidel narra en casi 900 páginas episodios de su lucha en la Sierra Maestra.

El cumpleaños 84 viene cargado de homenajes. En Güines, en las afueras de la capital, se ha inaugurado una exposición con objetos pertenecientes al Gran Líder. «A las festividades se sumarán espectáculos donde primarán las variedades circenses, las actuaciones de artistas aficionados, la música grabada», informó la prensa. Para los que tal vez se olvidaron de su fisonomía en estos años, se inauguró en Camagüey una exposición de fotos tomadas a los hermanos en la última década. En Cuba, ha dicho siempre Fidel, no existe el culto a la personalidad.