LÍDER ANTIGLOBALIZACIÓN

Susan George: «Pueden volver gobiernos totalitarios»

Susan George, en Barcelona.

Susan George, en Barcelona.

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MERITXELL VERDAGUER
BARCELONA

Susan George pasó por Barcelona para lo que ella define como su «pequeña contribución al cambio»: explicar las ideas de su último libro,Sus crisis, nuestras soluciones, con recetas para hacer frente al batacazo económico y cambiar el mundo.

–¿Cuándo terminará la crisis?

–Seguro que no será pronto.

–En su libro dice que vivimos todos en una prisión. ¿Cree que el resto de la gente piensa lo mismo?

–No deja de ser una metáfora, pero mucha gente no se da cuenta de que la mayoría de las cosas de nuestra vida están controladas. Los muros por los que estamos rodeados se empujan y refuerzan unos a otros, de ahí los capítulos de mi libro: el muro de las finanzas, el muro de la pobreza y la desigualdad, el muro del conflicto y el muro para alcanzar lo básico: alimentos y agua.

–¿Podemos escapar?

–Debemos cambiar las esferas de prioridades de nuestra sociedad. Ahora en el centro están las finanzas, luego la economía, por detrás la sociedad y el planeta. Deberíamos invertir el orden.

–¿Cómo?

–Ante todo debemos reconocer que las finanzas han tomado el control de la sociedad y cambiar su papel actual, que beneficia solo a unos cuantos. Debemos socializar los beneficios financieros e invertirlos en proyectos ecológicos y sociales. No podemos competir con los productos baratos de China y la India, pero lo que sí podemos crear es una coalición europea para una auténtica economía verde e inteligente.

–¿Quién debe hacerlo?

–Sin la ley no conseguiremos nada, por eso necesitamos a los gobiernos. Los ciudadanos podemos presionar, insistir en el cambio que queremos. Me temo que las cosas aún tienen que ir a peor para que la gente se dé cuenta. Incluso pueden volver gobiernos totalitarios.

–¿Podemos imaginar, otra vez, una Europa totalitaria?

–En una conferencia en París, un griego nos contó que el presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso, le dijo al secretario general de la unión de sindicatos británicos, John Monks, que si los griegos no aceptaban las decisiones tomadas habría una dictadura. No sé si hubiera mandado las tropas él mismo, pero el peligro es real.

–¿Cómo ve la Unión Europea?

–Lo que tenemos ahora es una loca y triste manera de organizarse, que nos arruinará si sigue en esta dirección. No estamos invirtiendo donde deberíamos. La UE apuesta por la competición económica en contra de los servicios públicos.

–¿Existen aún clases sociales?

–Al neoliberalismo no le gusta hablar de clases, pero siguen vigentes. Existe una gran clase de gente en precariedad, instruida y capacitada para trabajar, pero que puede quedar fuera del sistema en cualquier momento. La globalización excluye a todo aquel que no produce.

–Usted apuesta por reducir el consumo. ¿Podemos vivir sin consumir? ¿Qué pasará con el empleo?

–El problema es cómo medimos el consumo. Hemos olvidado el valor real de las cosas, porque no tenemos en cuenta su coste ambiental y social. En realidad no sabemos lo que estamos usando, y así estamos acabando con los recursos. Hay que cambiar de rumbo e implantar las energías renovables, que además crearán empleo. Podemos actuar individualmente, pero necesitamos un gran cambio colectivo.

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–Afirma en su libro que el agua no debería ser un producto en venta. Sin embargo, en la economía verde se comercializarían todos los recursos del planeta.

–No es lo mismo. El agua es un bien básico. En cuanto a la energía, el aprovechamiento de los recursos renovables es fundamental para salvar el planeta, aunque eso implique comercializarlos, porque nada tiene un coste cero.